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miércoles, 16 de abril de 2014

Amazon, Google y Microsoft compiten por el control de la nube

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Por Shira Ovide / WSJ http://online.wsj.com/article/SB10001424052702303663604579504210958458966.html?dsk=y&mg=reno64-wsj&url=http://online.wsj.com/article/SB10001424052702303663604579504210958458966.html
  • En la guerra por el futuro de la informática que libran Amazon.com Inc.,AMZN -0.06% Microsoft Corp. MSFT +0.63% y Google Inc., GOOGL +1.22% los ganadores son ejecutivos como Michael Simonsen.
    El presidente ejecutivo de Altos Research, una startup de bienes raíces, alquila de Amazon capacidad de procesamiento y de almacenamiento de datos para analizar la información de cerca de 100 millones de propiedades a la venta o alquiler en Estados Unidos. Hace tres semanas, Amazon redujo la factura de Altos casi a la mitad, lo que le permite a Simonsen contratar a otros dos programadores para desarrollar nuevos servicios. "Nadie te da una rebaja de 40% de un día para otro", dice Simonsen. "Nuestro beneficio directo es la oportunidad de crear más productos, más rápido".
    Hace ocho años, Amazon Web Services fue la primera empresa en instalar el concepto del alquiler de capacidad de computación, que libra a los clientes de los costos de construir su propia infraestructura informática. Hasta ahora se ha concentrado principalmente en pequeñas empresas como Altos.
    Microsoft y Google han reforzado su oferta de servicios similares, y con ello han desatado una guerra de precios a tres bandas. El mes pasado, en cuestión de días cada compañía recortó los precios de varias de sus prestaciones en hasta 85%.
    Eso está cambiando los cálculos de empresas que gastan aproximadamente US$140.000 millones al año a nivel mundial en computadoras, cables de Internet, software y otros equipos para sus centros neurálgicos.
    La lucha definirá cómo las empresas organizan las infraestructuras de computación que sostienen sus negocios, al tiempo que amenaza a los fabricantes tradicionales de equipos de centros de datos, como International Business Machines Corp.IBM -0.04% y Hewlett-Packard Co. HPQ +0.15%
    Desde su creación, hace cuatro años, la empresa de tecnologías de marketing Krux Inc. ha utilizado las computadoras de Amazon para personalizar la información o anuncios que aparecen en sitios web. Tom Chávez, presidente ejecutivo de Krux, dice que la compañía examina 160.000 datos por segundo. Chávez pensaba que Krux necesitaría sus propios centros de computación cuando sus servidores llegaran a recibir cada mes 750 millones de "requests", que en el mundo de la publicidad web representa cada vez que un usuario de un sitio hace clic a un anuncio y esto dispara un pedido al servidor para que lo despliegue. El número de requests que recibe Krux está ahora en más del doble de ese nivel, pero Chávez indica que la firma no tiene planes a corto plazo de construir su propio centro.
    "Estas guerras de precios entre los pesos pesados seguramente van a posponer (la decisión) aún más, lo cual es fantástico para mi negocio", observa, que también está estudiando la oferta de alquileres de Microsoft, llamada Azure. Chávez calcula que si Krux operara su propia infraestructura informática gastaría cinco o seis veces más en personal y equipos. Tanto AWS, de Amazon, como Azure tienen centros de datos en Brasil, desde donde sirven a buena parte de los clientes de América Latina.
    La firma de investigación Gartner Inc. IT +0.58% estima que las empresas gastarán alrededor de US$13.300 millones este año en alquiler de capacidad de computación de Amazon y otros proveedores, 45% más que hace un año. La cifra equivale a menos de 10% del gasto total de las empresas en centros de cómputo.
    Amazon es de lejos el mayor jugador en este negocio, con ingresos que el año pasado superaron los US$3.000 millones, un aumento interanual de 85%, según Bernstein Research, que calcula sus cifras de manera diferente que Gartner. Bernstein estima que Microsoft y Google facturaron varios cientos de millones de dólares, aunque ninguna de las compañías da a conocer sus cifras para este rubro.
    Detrás del crecimiento de la computación en la nube están los ahorros que genera. Un sitio web de tamaño medio, con unos 50 millones de vistas al mes, gastaría alrededor de US$1.200 mensuales para comprar dos servidores, el hardware para enviar datos a la web y otros equipos, según los cálculos de Simon Margolis, de la consultora de tecnología SADA Systems. La misma empresa pagaría entre US$270 y US$530 para alquilar una potencia informática equivalente a Amazon, Microsoft o Google, dice el analista.
    Matt Gerber, vicepresidente ejecutivo de 2nd Watch Inc., que ayuda a grandes empresas a utilizar los servicios de Amazon, dice que una gran empresa de productos de consumo que ha estado alquilando capacidad de Amazon para necesidades menores —como sitios web de marketing— se prepara para traspasar funciones básicas de computación desde su red propia a Amazon. Gerber se negó a brindar el nombre de la compañía.
    "Los modelos de costos (de los clientes) no sirven para nada" debido a los recortes de precios, dijo Sebastian Stadil, fundador de Scalr Inc., que ayuda a las empresas a gestionar su infraestructura informática. Stadil dice que una firma de Internet con la que su empresa trabaja está considerando transferir algunas tareas a Compute Engine, de Google, después de las recientes reducciones de precios que no requieren firmar contratos.
    Sin embargo, hay obstáculos para el modelo de alquiler que pueden limitar su crecimiento. Usualmente es más barato y confiable para grandes compañías, con necesidades de computación predecibles, ser dueñas de su propia infraestructura y controlarla. A menudo, las empresas también tienen que reconfigurar muchos de sus programas antiguos para que funcionen en las computadoras de otra compañía.
    En industrias muy reguladas como la de la salud, las empresas deben mantener la información digital sensible en sus computadoras. Las recientes revelaciones acerca de los programas de vigilancia del gobierno de EE.UU. han llevado a los clientes de servicios externos a hacerles preguntas más difíciles a sus proveedores sobre la seguridad de sus datos.
    Algunas compañías, incluyendo a Comcast Corp., CMCSA +0.66% tratan combinaciones: usan las técnicas de Amazon en sus propios centros informáticos. Según Forrester Research, alrededor de un tercio de las grandes empresas encuestadas el año pasado había creado una tecnología similar a la de Amazon, de pago por usuario, en los centros de computación de su propiedad.
    En el negocio de alquiler, la mayor competencia está llevando a algunos clientes a cambiar de proveedor. CliQr Technologies, que ayuda a las empresas a calcular los costos de sus necesidades informáticas, dice que el último año más clientes han saltado de un proveedor a otro, sobre todo después de que Google renovara su oferta el mes pasado.
    Thermopylae Sciences and Technology, una empresa de cartografía digital de Virginia, ha estado alquilando capacidad de computación de Amazon, y estaba ansiosa por probar Google, pero el servicio no estaba listo, dice Michael Cachine Sr., director de tecnología de la información de Thermopylae.
    Sin embargo, desde que Google cambió su oferta, Thermopylae ha empezado a utilizar el servicio de Google para desarrollar un software que maneja las evaluaciones de desempeño de sus empleados y permite que estos ingresen su información personal y deja que sus colegas la vean. "Tan pronto como se abrió la puerta, empezamos a construir", señala Cachine.

    lunes, 11 de febrero de 2013

    Los titanes tecnológicos se disputan 'la nube'



    Google Inc., Microsoft Corp. y Amazon.com Inc. llevan años disputándose el dominio de los aparatos móviles y las búsquedas en Internet. El nuevo frente en su guerra es invisible: la potencia computacional.
    Microsoft y Google buscan desbancar a Amazon en el lucrativo negocio de alquilar almacenamiento de datos y servicios de procesamiento numérico a miles de empresas.
    Reuters
    Jeff Bezos, presidente ejecutivo de Amazon.
    Amazon domina el mercado a través de su filial Amazon Web Services, o AWS, que ayuda a compañías a llevar a cabo gestiones digitales, como el streaming de películas de Netflix Inc. por Internet o el análisis del historial de accidentes de auto en la consultora de seguros Validus.
    Ahora, Amazon intenta vender AWS a muchas de las empresas que son el pan de cada día de Microsoft. Mientras, Microsoft y Google tratan de arrebatarle las empresas nuevas que han sido hasta ahora los mejores clientes de AWS.
    Sobre la marcha, el trío está robándose empleados entre ellos, recortando precios, repartiendo insultos y revisando estrategias de larga data, para controlar una de las áreas de la tecnología de mayor crecimiento, conocida como los "servicios en la nube".
    "Las grandes guerras tecnológicas están expandiéndose a casi cualquier área de negocios, y los servicios en la nube son el campo de batalla más reciente", subrayó Bill Coughran, ex vicepresidente de ingeniería de Google y actualmente un capitalista de riesgo en Sequoia Capital. "Amazon ha conquistado los corazones y mentes de los desarrolladores, pero Google y Microsoft están ganando terreno".
    Firebase, una empresa nueva de software en San Francisco, se ha beneficiado de la competencia. Cuando Firebase lanzó sus operaciones, Amazon le ofreció un crédito de servicio de US$12.000 por AWS. Otro rival, Rackspace Hosting Inc., ofreció US$36.000 en servicios gratuitos. Firebase también recibió ofertas de Microsoft y Amazon a través de una de sus inversionistas, New Enterprise Associates, si ésta y otras empresas respaldadas por NEA elegían sus servicios en la nube.
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    James Tamplin, cofundador de Firebase, dijo que la compañía optó por AWS "en gran parte porque Amazon tiene una infraestructura más avanzada".
    Ahora, Firebase paga a Amazon mensualmente por lo que, cuando la gente accede en línea a los servicios web de Firebase, son las computadoras de AWS —y no las de Firebase— las que administran el flujo de datos.
    Tamplin declinó divulgar cuánto está pagando por AWS. Pero la firma consultora McKinsey & Co. calculó que un pequeño servidor le costaría a una empresa un promedio de US$31,55 al mes en comprarlo y mantenerlo, mientras que una cantidad comparable de servicios en la nube de AWS u otra empresa similar le costaría un promedio de US$16,06 al mes.
    Amazon, Microsoft y Google no divulgan los ingresos de sus productos de informática en nube, pero la firma de investigación IDC estima que figuran entre las áreas de mayor crecimiento en la industria. El año pasado, el tamaño total del mercado fue de US$40.000 millones.
    Amazon cuenta con una cuota aproximada de 70% del mercado de computación en nube para alquilar almacenamiento y procesamiento de datos, estima Forrester
    Research. AWS genera US$2.000 millones o más en ingresos anuales con estos servicios, según cálculos de Wall Street.
    Pero lo que se juegan estas empresas es más que dinero. Con los servicios en nube, Amazon, Microsoft y Google también están compitiendo para ganarse la lealtad de los desarrolladores de software y de las empresas, que podrían comprar más servicios en el futuro.
    Tras lanzar AWS en 2006, Amazon dominó por años el mercado de servicios en nube prácticamente sin rivales, lo que le permitió establecer su ventaja. El auge de AWS también fue impulsado por el apogeo de las nuevas empresas tecnológicas como Zynga Inc., que vieron que era más económico y sencillo dejar que Amazon administrara el software y los servidores que sus negocios necesitaban para operar.
    Sin embargo, el año pasado la competencia se intensificó. En junio, Microsoft reestructuró sus servicios en la nube, Windows Azure, y añadió ofertas similares a AWS.
    El mismo mes, Google, que ya había dado sus primeros pasos en el mercado de servicios en nube, presentó una oferta llamada Google Compute Engine, que permite que empresas operen sus aplicaciones de web en computadoras administradas por el gigante de búsquedas en Internet.
    Las compañías inmediatamente comenzaron una pelea de precios. Google anunció que rebajaría sus tarifas de almacenamiento 20% a un precio básico de US$0,95 por gigabyte. Amazon rápidamente igualó la oferta de entrada de Google, lo que hizo que ésta anunciara un descuento adicional.
    Microsoft las siguió unos días después informando que reduciría el costo de Azure a niveles similares a los de sus dos rivales.

    jueves, 7 de febrero de 2013

    La euforia y grandes expectativas tras la computación en la nube

    Por Wharton Universia
    http://www.wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&id=2308

    Se habla mucho de la computación en la nube a pesar de que es una tecnología que todavía no se comprende muy bien. Esto último no ha impedido que esté adquiriendo gran relevancia en todo el mundo y que muchas empresas ya la hayan incorporado a sus diferentes sistemas, desde el sector de RH al de finanzas. Sin embargo, la adopción y aceptación plena de la computación en la nube, todavía es algo muy lejano.

    Una investigación reciente de Knowledge@Wharton y del equipo Performance Benchmarking de SAP mostró que aunque la fama y el entusiasmo por la computación en la nube estén al rojo vivo, muchas empresas aún se muestran preocupadas por temas de seguridad e integración tecnológica. La investigación mostró también que aunque mucha gente admita que la nube está revolucionando los negocios, aún no se conoce muy bien su funcionamiento.

    ¿De qué manera se pueden resolver las tensiones que rondan la computación en la nube? ¿Cómo transformará a las empresas en el futuro? ¿Qué tipos de beneficios traerá la nube, y hará justicia a tanta expectación? Knowledge@Wharton conversó con David Spencer, vicepresidente de SAP, y Don Huesman, director gerente del Wharton Innovative Group, sobre esos interrogantes y los resultados de la investigación mencionada.

    A continuación, una versión editada de la entrevista.

    Knowledge@Wharton: Knowledge@Wharton y Performance Benchmarking de SAP acaban de realizar una investigación sobre el valor empresarial de la computación en la nube. La investigación constató que un 85% de los entrevistados creen que esta tecnología transformará las empresas. ¿Podría comentar cómo puede la nube hacer que una empresa sea más competitiva a través de eficiencias medibles y mejorando los procesos comerciales?

    David Spencer: Hay tres áreas específicas en que la nube puede ayudar a nuestros clientes a ser más competitivos. Primera: facilita el acceso a áreas de negocio que antes eran inaccesibles con el modelo tradicional. Segunda: la velocidad con que se puede desarrollar una solución permite a los usuarios de la nube obtener ingresos o beneficios de forma mucho más rápida. Tercera: el acceso a la nube tiene lugar de tal manera que hace que el coste total de propiedad sea mucho más económico. Además, en mi opinión, la interfaz del usuario es más flexible y mucho más fácil de usar.

    Knowledge@Wharton: ¿Podría ofrecer algunos ejemplos de empresas donde suceda eso?

    Spencer: Voy a darle el ejemplo de un cliente que hace poco implantó nuestra solución Customer OnDemand en sólo dos semanas. Más tarde se dirigió a nosotros y dijo: "Si hubiéramos usado el modelo tradicional, hubieran sido necesarios seis meses o un año para completar el proceso. ¡Hicimos todo en dos semanas!" Se hizo la instalación más rápidamente de lo que hubiera sido posible con cualquier otro modelo disponible en el mercado. Respecto al coste, como se trata de un coste variable versus a un coste fijo, la empresa pudo incluirlo en el presupuesto a lo largo de varios años, en lugar de tener que hacerlo de golpe.

    Knowledge@Wharton: Don, ¿alguna observación?

    Don Huesman: Desde el punto de vista de Wharton, la nube ofrece una oportunidad para los estudiantes de mentalidad emprendedora que tienen empresas nuevas porque les permite crear muy deprisa capacidades altamente sofisticadas con un presupuesto limitado típico de las empresas emergentes. La nube les permite entrar rápidamente en un mercado o crear una plataforma para la prestación de un nuevo servicio a velocidades inimaginables antes de que existiera la nube. La computación en la nube sin duda alguna ha proporcionado agilidad a esos emprendedores. Crea unas condiciones de igualdad para todos y, con eso, genera más competencia.

    ElectNext, por ejemplo, es una empresa creada con el objetivo de solucionar el problema de este país de tener esencialmente un sistema político arruinado. Al recurrir a la nube, los organizadores pudieron responder con eficiencia al nivel de utilización del sitio web y al nivel de infraestructura que necesitaban en un momento dado. Se añadieron nuevos servidores cuando se constató que el servicio estaba perdiendo velocidad debido a recursos inadecuados. En el pasado, eso hubiera sido imposible. Habría sido preciso hacer una estimación sobre la posible demanda de tráfico en la web, además de adquirir hardware y contratar profesionales de software para lidiar con todo eso. Ahora es posible responder casi en tiempo real a los cambios de demanda en el sitio web.

    Knowledge@Wharton: Dave, cerca de un 65% de los entrevistados dijeron que la computación en la nube ampliaría otras megatendencias de la tecnología. ¿Podría decirnos qué tendencias son esas y de qué manera podría suceder?

    Spencer: Sí. Vamos a hablar del sector móvil, los medios sociales y los grandes conjuntos de datos. Estamos viendo como un volumen cada vez mayor de datos llega a las empresas. Por ejemplo, las personas están siempre hablando sobre la interacción entre empresas y opiniones aparecidas en Twitter, Facebook y otras webs. Ahora, las empresas disponen de un volumen inmenso de datos que necesitan ser analizados. Al hacer eso, pueden adquirir una visión más holística de su branding. Las empresas tienen actualmente un acceso sin precedentes a sus clientes a través de los medios sociales, y el hecho es que un único cliente tiene enorme poder de influencia sobre otros. Ahora, las empresas pueden promocionarse en el mercado según las tendencias que observen en él.

    Voy a ofrecer un ejemplo de lo que eso significa. De forma reciente, la NFL [Liga Nacional de Fútbol] decidió usar las soluciones de computación en la nube de SAP para controlar su servicio de Fantasy Football. Eso significa cuatro millones de usuarios. La división de tecnología de la información de la NFL tal vez no contara con la infraestructura necesaria para hacer eso en el pasado, pero gracias a la computación en la nube, a los grandes volúmenes de datos y a las tendencias sociales, ahora existe la posibilidad de que la empresa venda su producto en el mercado dirigiéndose a cada consumidor de forma individual.

    Knowledge@Wharton: Don, ¿tiene algunos ejemplos de megatendencias?

    Huesman: Hay una megatendencia que es fundamental para la computación en la nube y que la prensa llama consumerización [uso de las tecnologías por parte de los consumidores] de TI. Antes de proseguir, me gustaría destacar que los servicios en la nube ya existen desde hace algún tiempo; son una innovación del siglo XX. Gartner informó hace poco que hoy en día nos encontramos en el pico del "ciclo de sobreexposición" del concepto de computación en la nube. Creo que eso tiene que ver con las fuerzas de consumerización. De ese modo, Drop Box y otros servicios en la nube para el correo electrónico han permitido a las personas y las empresas asumir el control de sus necesidades de infraestructura de TI. Creo que la fuerza de la consumerización es un motor importante detrás de todo el interés que hoy rodea la computación en nube.

    Spencer: Me gustaría añadir que la nube fue pensada originalmente para las pequeñas empresas. Todo comenzó con aplicaciones no estratégicas para empresas de pequeño tamaño. En los últimos años, sin embargo, hemos visto a grandes empresas evaluar el modelo en un esfuerzo por comprender de qué modo encaja en su negocio. Lo que vemos hoy son empresas de gran tamaño que tienen todo su sistema de recursos humanos en la nube. Las grandes empresas están, sin duda alguna, adoptando más que nunca las soluciones en la nube.

    Knowledge@Wharton: En cuanto a su comentario, nuestra investigación constató que un 66% de los entrevistados dijeron que la computación en la nube está ayudando a sus empresas a crear nuevas opciones estratégicas. Los recursos humanos es una de esas opciones. ¿Existen otras opciones estratégicas que la computación en la nube esté proporcionando a las empresas? ¿Qué valor genera eso para el usuario?

    Spencer: El área de RH y automatización de ventas son dos sectores que han recibido mucha atención. Pero me gustaría retomar lo que Don dijo también, la parte de comercialización también es una pieza importante de ese rompecabezas. Las empresas hoy venden directamente al cliente, que influye en otros clientes.

    Knowledge@Wharton: Don, ¿qué opina de las opciones estratégicas?

    Huesman: Desde el punto de vista de los estudiantes y de las empresas emergentes, la consumerización de la tecnología de la información es un componente importante. La nube proporciona aplicaciones de software que se pueden usar en aparatos móviles —como iPads y Android—, permitiendo así que proveedores diversos suministren tipos específicos de software en las tiendas de aplicaciones. Me parece una oportunidad de cambiar el mercado de las empresas de servicios tradicionales ampliando su base de proveedores y aumentando la competencia. Me gustaría destacar también que en el ambiente de una tienda de aplicaciones, y como parte de la consumerización de TI, habrá presión para que los precios bajen.

    Knowledge@Wharton: Han hablado sobre la importancia de la computación en la nube. Pero uno de los descubrimientos de nuestra investigación, y que va en contra de la intuición, es que aunque mucha gente reconozca la importancia de la computación en la nube, las personas parecen no comprender muchas cosas acerca de ella. Don, ¿por qué cree que sucede?

    Huesman: He hablado hace poco del "ciclo de sobreexpectación" de Gartner. Gartner dijo que 2012 era el año en que el entusiasmo perdería fuerza y caería hacia un "valle de desilusión", y que esa sería una etapa necesaria para cualquier tipo de tecnología eficaz antes de que pueda alcanzar lo que se ha llamado "meseta de la productividad". Gartner prevé que eso suceda con la computación en la nube en los próximos dos a cinco años.

    Respecto a ese "ciclo de sobreexpectación", creo que hay una tendencia, principalmente en EEUU, de buscar soluciones técnicas para problemas de distintas dimensiones y, con eso, dejarse cautivar por las soluciones, hasta que sus limitaciones comiencen a hacerse perceptibles. Nos sentimos entonces muy desilusionados hasta descubrir, por último, que todavía hay un volumen interesante de utilidad que se puede aprovechar de esas soluciones técnicas. Por lo tanto, en ese caso, no sé si la ventaja de ser el pionero en ese espacio es muy grande, porque creo que quien viene por detrás, a poca distancia, también puede sacar provecho de las nuevas capacidades que están emergiendo.

    Knowledge@Wharton: Dave, ¿qué le parece?

    Spencer: Creo que una de las razones por las cuáles hay una confusión generalizada respecto a la nube tiene que ver con el hecho de que hay diferentes definiciones utilizadas para referirse a ella. Por ejemplo, está el SaaS (software como servicio, en sus siglas en inglés), está la virtualización de un entorno, además de los entornos de hospedaje. Eso lleva a confusión porque hay tipos diferentes de soluciones en la nube. Nosotros, en SAP, intentamos describirlo como algo que genera valor a toda la empresa de nuestros clientes e incluso más allá de ella. Nuestro portafolio de nube consiste en cuatro elementos: aplicaciones, plataforma en la nube, infraestructura/gestión del ciclo de vida, protección de las inversiones y, por último, una red empresarial constituida por una red de compradores y vendedores que hacen negocios de un modo social totalmente nuevo, gracias a la computación en la nube.

    Knowledge@Wharton: Interesante. Tal vez esa falta de comprensión esté relacionada con el siguiente descubrimiento de la investigación: un 18% de las empresas dijeron que habían adoptado la computación en la nube en gran medida o de forma íntegra, sin embargo la mitad de los entrevistados la había adoptado muy poco o nada. ¿Esa mala comprensión generalizada de la computación en la nube puede estar relacionada con el hecho de que no hay mucha gente usándola?

    Spencer: Cuando pienso en los clientes que represento, constato que la mayor parte de ellos han adoptado algún tipo de solución en la nube, o por lo menos han investigado el asunto. Tal vez no la hayan empleado íntegramente porque puede ser que hayan comenzado a usar la solución en la nube en empresas de menor tamaño o en procesos empresariales secundarios, sin embargo todos los días veo gente estudiando la posibilidad de usar la solución en la nube. Creo que otro factor a tener en cuenta es el hecho de que, si examináramos a las grandes empresas, veríamos que ellas ya han hecho inversiones considerables en infraestructura de TI, por lo tanto, migrar rápidamente a una solución en la nube tal vez no sea la mejor inversión para ellas en ese momento. Muchas empresas están buscando lo que llaman solución híbrida, en que toman procesos empresariales específicos y los llevan a la nube, al mismo tiempo que apalancan su infraestructura de TI en su lugar de operaciones.

    Huesman: Dave ha tocado un punto importante aquí. Creo que siempre hay una cierta resistencia por parte de los departamentos de TI de algunas empresas respecto al concepto de nube. Esa resistencia se basa en cuestiones de seguridad, confianza y solidez de las soluciones ofrecidas. La resistencia actual me recuerda a la época en que se lanzó el ordenador personal. Durante mucho tiempo, las grandes empresas evitaron adoptarlo, hasta que los consejeros delegados comenzaron a comprarlos. En aquella ocasión, los departamentos de TI tuvieron que imaginar una manera de integrarlo con éxito en la empresa. Creo que estamos viviendo una dinámica semejante actualmente en que se percibe una resistencia a cuestiones legítimas, pero la consumerización se hará cargo de eso.

    Knowledge@Wharton: ¿Cree que los consejeros delegados migrarán pronto a la nube?

    Huesman: Sin lugar a dudas. Muchos ya lo hacen.

    Spencer: Por mi parte puedo decir que nuestras actividades están un 100% en la nube. Todos los procesos empresariales de la unidad de negocios en la nube de SAP, desde el sector de viajes a los recursos humanos, son controlados en la nube.

    Knowledge@Wharton: Dave, entre los que se resisten a las soluciones en la nube, una gran preocupación parece girar en torno a la seguridad y la integración de los procesos. En realidad, un 67% de los entrevistados apuntaron a esas dos cuestiones como las que más les preocupaban. ¿Qué le parece?

    Spencer: Buscamos lidiar con la cuestión de la seguridad de inmediato para comprender exactamente lo que preocupa a nuestros clientes. Hay diferentes leyes de privacidad en los países; sin embargo, cumplimos con todas ellas. Pero existen algunas empresas y agencias del Gobierno que tienen políticas muy rigurosas respecto a lo que se puede gestionar en la nube y lo que no se puede. Por lo tanto, buscamos siempre lidiar con esas cuestiones. A fin de cuentas, sin embargo, todo se resume en el hecho de que en la nube siempre habrá rezagados. En el caso de esas personas que están en la parte final de la curva del uso de la nube, es preciso que se sientan cómodas cuando estén listas.

    Knowledge@Wharton: ¿Qué le parece, Don?

    Huesman: Fuimos una de las primeras organizaciones de la Universidad de Pensilvania en intentar subcontratar el correo de nuestros alumnos a un servicio en la nube gestionado por Microsoft. Desafortunadamente, no fue una experiencia buena en aquella época. Fue tan mala que tuvimos que volver a nuestro antiguo sistema. La experiencia pionera hace que las personas teman intentarlo de nuevo. Pero estamos ahora en un momento en que la subcontratación del correo es algo que se hace de una manera mucho más confiable.

    Ese es el tipo de cosas que hace que directores y trabajadores del área de TI crean que es mejor trabajar hasta tarde por la noche para reparar y reconfigurar los servicios de hardware y software que esperar en el teléfono, ansiosos, con la esperanza de que alguien, en alguna ciudad distante, esté encontrando la manera de arreglar la situación. Psicológicamente, el contexto es otro. También puede ser un desafío para los trabajadores de TI trabajar en asociación con una empresa de servicios en la nube. No todo el mundo está preparado para el cambio. Se trata, sin lugar a dudas, de un periodo de transición en la industria de TI.

    Knowledge@Wharton: Dave, ¿ya se ha encontrado con algunos de esos desafíos mencionados por Don? ¿Cómo lidia con ese tipo de cosas?

    Spencer: Lidiamos con eso a diario. Para nosotros, se trata de una verdadera asociación: los clientes que trabajan con SAP necesitan sentirse cómodos, sabiendo que están trabajando con una empresa atenta a sus necesidades y que continuará innovando y mejorando la seguridad. Nuestros clientes necesitan un socio comercial capaz de lidiar con los aspectos propios de la nube. Por ejemplo, SAP tiene que hacer frente de forma dinámica a las cuestiones relacionadas con el empleo de aplicaciones empresariales en aparatos móviles personales y con el control de los datos disponibles. Esa es un área en que SAP está muy adelantada.

    Knowledge@Wharton: Tratándose de soluciones híbridas, ¿existirían algunas áreas en que es más fácil transportar las cosas a la nube que en otras? Eso tiene que ver más con un descubrimiento de nuestra investigación, en que un 75% de los participantes dijeron que la computación en la nube responde a necesidades mínimas de su negocio. ¿Qué le parece eso?

    Spencer: Bien, si toma SAP como ejemplo, verá que ofrecemos aplicaciones en la nube en cuatro grandes áreas con énfasis en los negocios del cliente que él considera más importantes: gente, dinero, proveedores y clientes. También estamos integrando los aspectos sociales a los servicios en la nube. Ofrecemos, por ejemplo, salas de colaboración en que los equipos pueden trabajar juntos para atender las necesidades de los clientes. Elaboramos los parámetros analíticos y también las aplicaciones móviles de esos sistemas. Menciono ese hecho porque no todos los clientes desean usar la suite entera de soluciones en la nube. Tal vez quieran sólo una aplicación en la nube como, por ejemplo, el informe de gastos. Ese servicio, sin embargo, debe estar integrado con otras aplicaciones comerciales que no están en la nube.

    Knowledge@Wharton: Don, ¿tiene algo que añadir?

    Huesman: Hay ciertos tipos de servicios de almacenaje de documentos que pueden ser fácilmente llevados a la nube y que pueden ser clasificados como "necesidades empresariales mínimas". Aunque algunas empresas de los sectores de salud y derecho, por ejemplo, tal vez no usen ese tipo de servicio debido a regulaciones muy severas, otras empresas de sectores diferentes pueden llegar a la conclusión de que ese tipo de sistema de gestión de documentos puede ser fácilmente llevado a la nube. Con eso, se libera una parte sustancial de los recursos de TI, lo que puede ser muy beneficioso en lo que concierne al ahorro y la recolocación de profesionales que atenderían otras tareas dentro de la empresa.

    Knowledge@Wharton: Me gustaría concluir con algunas preguntas relacionadas con el futuro de la computación en la nube. Cerca de un 70% de los entrevistados dijeron que creen que producirá grandes cambios en el rendimiento de las empresas en el transcurso de los próximos cinco años. ¿Qué cambios creen que llegarán y de qué modo?

    Spencer: Con la nube observamos que las personas implementan tecnología de forma más rápida y, en consecuencia, identifican ingresos y beneficios también más deprisa. La nube permite a las empresas acceder a sus clientes de una manera más rápida, dinámica, flexible y menos cara. Además, el sistema se integra en la infraestructura existente. Las personas también están dispuestas a invertir en la computación en la nube porque ofrece un ciclo de pago flexible. Por último, lo que antes exigía años para construirse, hoy se hace sólo en algunos meses.

    Huesman: El posible futuro que veo emerger es una continuación de lo que sucedió en la industria de la música con el desarrollo de iTunes. Ese servicio clásico de nube rompió y cambió la dinámica de los proveedores de infraestructuras de la música. Llevó la música a un número mayor de proveedores, poniendo fin a la intermediación de algunas empresas tradicionales que controlaban la distribución de la música en el mundo. Imagino lo que eso significará en el segmento de las suites de productividad y de los paquetes de recursos empresariales. ¿Veremos la emergencia de un ecosistema de productos que permita una competencia mucho más amplia? Tal y como dije anteriormente, creo que la nube contribuirá a reducir los precios.

    Knowledge@Wharton: ¿Qué sectores están maduros para ese tipo de ruptura, gracias a la computación en la nube?

    Huesman: Creo que la enseñanza está finalmente en condiciones de verse afectada por Internet. El aula de hoy se parece mucho a la del siglo XIX, pero creo que eso está comenzando a cambiar. El cambio se debe, en parte, a los servicios en la nube, que permiten la formulación de un currículo de disciplinas de la más alta calidad ofrecidas de forma gratuita a las instituciones. Respecto a los negocios, creo que la TI se volverá más dinámica tendiendo a la comoditización, lo que hará que los gastos en TI se reduzcan.

    Knowledge@Wharton: Eso es muy interesante. Cerca de un 60% de nuestros entrevistados creen que la computación en la nube producirá exactamente ese tipo de ahorro de costes y promoverá una mayor rapidez en la realización de los negocios. Me gustaría terminar discutiendo de qué manera será posible descender de lo alto de esa "montaña de sobreexpectación", tal y como dijo Don anteriormente, a la "meseta de la productividad". ¿Cómo es posible hacerlo de manera tal que gestione valor real para las empresas?

    Huesman: Siempre estuve involucrado en proyectos en los que las personas esperaban que una inversión en TI o un cambio en la infraestructura de TI generara ahorros significativos. Sin embargo, raramente presencié algo así. Pero hay ocasiones en que el empleo de una nueva tecnología dotó a las empresas de agilidad, haciéndolas más competitivas. Eso cambia el juego. Aunque el énfasis en el ahorro de costes sea bastante atractivo para los gestores senior, yo incentivaría, en lugar de eso, que las empresas se concentraran en el modo por la cual la nube puede aumentar su agilidad, de manera que produzcan nuevos servicios y nuevos productos de valor para su clientela.

    Spencer: Tenemos que prestar atención a tres cosas: agilidad, velocidad e inversión en tecnología. Respecto a la agilidad, creemos que la nube puede recurrir rápidamente a procesos que están integrados en los sistemas actuales. Respecto a la velocidad, se pueden emplear los procesos en la nube con mayor rapidez que los procesos tradicionales. Desde el punto de vista de la inversión, las personas están más dispuestas a aceptar usos más limitados de la nube y, a continuación, aprovechar el éxito obtenido para construir encima de él y seguir adelante.

    Knowledge@Wharton: ¿Coinciden en que la posibilidad de aumentar la agilidad es mayor que la posibilidad de producir ahorros de coste?

    Huesman: Esa ha sido mi experiencia en las empresas en que trabajé.

    Spencer: Creo que es una combinación de las dos cosas.

    martes, 13 de noviembre de 2012

    Cómo robar datos de tu vecino en la nube

    Un estudio demuestra que un programa alojado en una parte de la nube puede espiar el software que esté alojado cerca.

    Con la computación en nube no tenemos que preocuparnos por poseer equipos físicos para alojar datos y ejecutar software. Sin embargo, un estudio realizado por investigadores de la empresa de seguridad informática RSA sugiere que esto podría ser un costoso error.
    Varios investigadores han demostrado la posibilidad de que un programa hospedado por un proveedor de computación en nube robe secretos de software alojado en la misma nube. En su experimento, ejecutaron software malicioso en un tipo de hardware diseñado para imitar el equipo utilizado por compañías con servicios en nube como Amazon. Fueron capaces de entrar en el software perteneciente a otro usuario y robar una clave de cifrado utilizada para proteger correos electrónicos.
    Una nube oscura: Un grupo de investigadores ha probado un nuevo ataque que sugiere que quizá nos lo debamos pensar dos veces antes de almacenar material sensible en la nube.

    El ataque del que han hecho una demostración es tan complejo que es poco probable que se convierta en una amenaza para los clientes de cualquier plataforma en nube hoy día, pero el experimento responde una pregunta planteada desde hace tiempo: ¿es posible este tipo de ataques? La prueba sugiere que algunos datos de gran valor no se deberían confiar a la nube en absoluto, señala Ari Juels, científico jefe en RSA y director de los laboratorios de investigación de la compañía. "La lección básica es que si tenemos una carga de trabajo muy delicada, no debemos ejecutarla junto a un vecino desconocido y potencialmente poco fiable", indica Juels.
    Uno de los motivos del rápido crecimiento de la computación en nube es que las empresas pueden ahorrar dinero mediante la utilización de grandes 'almacenes' de ordenadores para llevar a cabo trabajos que previamente se realizaban a menor escala y a nivel interno. El trabajo de RSA podría hacer reflexionar a aquellas empresas y departamentos gubernamentales que estén contemplando mudar una parte mayor de sus sistemas a la nube. Juels desarrolló el ataque en colaboración con investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y la Universidad de Wisconsin, ambas en Estados Unidos.
    El nuevo ataque socava uno de los supuestos básicos que sustentan la computación en nube: que los datos de un cliente se mantienen completamente separados de los datos pertenecientes a cualquier otro. Esta separación es supuestamente proporcionada por la tecnología de virtualización, es decir, un software capaz de imitar un sistema de computación físico. Una 'máquina virtual' ofrece un sistema familiar en el que instalar y ejecutar software, ocultando el hecho de que, en realidad, todos los clientes comparten el mismo sistema informático, de gran complejidad y a una escala parecida a la de un almacén.
    El ataque de Juels se basa en encontrar la manera de romper esa ilusión. Ha descubierto que, puesto que las máquinas virtuales que se ejecutan en el mismo hardware físico comparten recursos, las acciones de unas pueden afectar a la eficacia de las otras. Gracias a ello, un atacante que posea el control de una máquina virtual puede espiar los datos almacenados en la memoria adjunta a uno de los procesadores que se ejecuten en el entorno de la nube, el tipo de memoria que proporciona datos utilizados recientemente para acelerar el acceso futuro a los mismos, usando un truco conocido como ataque de canal lateral.
    "A pesar del hecho de que, en principio, está aislada de la víctima, la máquina de ataque virtual vislumbra detalles del comportamiento de la víctima a través de un recurso compartido", afirma Juels.
    El software desarrollado por Juels abusa de una función que permite que el software obtenga acceso prioritario a un procesador físico cuando lo necesita. Al pedir con regularidad utilizar el procesador, el atacante podría sondear la memoria caché en busca de evidencias de los cálculos que la víctima estaba ejecutando con su clave de cifrado de correos electrónicos.
    El atacante no pudo leer los datos de la víctima directamente, pero al notar la rapidez con la que se escribían datos en la memoria caché, pudo inferir algunas pistas sobre lo que la víctima había dejado en ella. "La máquina virtual de ataque vislumbra pequeños detalles del comportamiento de la víctima", asegura Juels. Mediante la recopilación de miles de estos detalles fue finalmente posible revelar la clave de cifrado completa.
    A pesar de que es un procedimiento muy complejo, los investigadores afirman que los proveedores y clientes de computación en nube deben tomarse en serio la amenaza. "La defensa es todo un reto", señala Juels, quién además ha informado a Amazon sobre su trabajo.
    Michael Bailey, investigador de seguridad informática en la Universidad de Michigan (EE.UU.), señala que el software atacado, un programa de encriptación de correo electrónico llamado GNUPrivacy Guard, es conocido por filtrar información, y que el experimento no se realizó dentro de un entorno de nube comercial. Sin embargo, asegura que el resultado es significativo e inspirará a otros investigadores -y tal vez a atacantes reales- a probar que este tipo de ataques puede ser práctico.
    "Lo que realmente me gusta es que alguien por fin haya dado un ejemplo de ataque de canal lateral", señala Bailey. "Es una prueba de concepto que plantea la posibilidad de que esto pueda llevarse a cabo y motivará a la gente a buscar versiones más serias".
    Una demostración particularmente preocupante sería utilizar el método para robar las claves de cifrado usadas para proteger sitios web que ofrezcan servicios como correo electrónico, compras y banca, señala Bailey, a pesar de que eso sería mucho más difícil. Juels afirma que está trabajando en explorar hasta dónde puede llegar con este nuevo estilo de ataque.
    Copyright Technology Review 2012.

    viernes, 29 de junio de 2012

    Google desafía a Amazon en el negocio de servicios en la nube

    Google Inc. entró a competir con Amazon.com Inc. en el mercado de rápido crecimiento de lo que la industria llama servicios en la nube, los cuales permiten a empresas hacer funcionar sus aplicaciones y almacenar datos en computadoras administradas por el gigante de Internet.
    La iniciativa, anunciada el jueves en la conferencia anual de Google para desarrolladores de software, se anuncia un día después de que la empresa con sede en Mountain View, California, presentara una tableta de US$199 en EE.UU. que busca competir con el Kindle Fire de Amazon, que tiene el mismo precio, en el mercado de los electrónicos de consumo.
    Bloomberg News
    Hugo Barra, director de gestión de productos de Google, durante la confrencia de la empresa para desarrolladores.
    Con su nueva oferta, llamada Google Compute Engine, el gigante de las búsquedas en Internet está sacando provecho de activos como sus famosos centros de datos y servidores a medida que se encuentran en el núcleo de aplicaciones web como el motor de búsqueda de Google. La empresa indicó que el servicio era particularmente adecuado para los trabajos "informáticamente intensivos", como tareas científicas que requieren miles de procesadores.
    La transición a servicios que funcionan desde la web —a veces llamados computación de nube, o infraestructura como servicio— emergió a medida que a muchas compañías les resultó más simple y menos costoso permitir que otras empresas administren los servidores y el software necesario para manejar sus negocios.
    Amazon es considerado el líder de este sector emergente, con un liderazgo de seis años frente a Google. La división Amazon Web Services del minorista en línea alberga aplicaciones para miles de empresas, incluidas incontables compañías nuevas de tecnología así como firmas más tradicionales como el gigante de artículos de consumo Unilever NV.
    Amazon ha dicho públicamente que su unidad de servicios podría crecer hasta alcanzar el tamaño de su negocio minorista. De momento va en camino de generar cerca de US$2.000 millones al año, mientras que el mercado crece en 30% al año, según cálculos de Ray Valdes, un analista de Internet de Gartner Inc.
    Adam Selipsky, vicepresidente de Amazon Web Services, dijo el jueves que la compañía "fue el pionero de la computación en la nube" y tiene cientos de miles de clientes y "crece extremadamente rápido, debido a la fe de nuestros clientes en el tamaño, seguridad y desempeño de nuestra plataforma".

    jueves, 26 de abril de 2012

    Google Drive contra todos los demás

    Por PCWorld

    Google Drive, el nuevo servicio de almacenamiento en la nube de Google, por fin está aquí, y no nos sorprende que entre a este negocio con la competencia nueva y mejorada para tratar de enfrentarlo.
    Los servicios de almacenamiento en la nube como Dropbox y SkyDrive de Microsoft han agregado funcionalidades a sus productos como anticipo al lanzamiento de Google Drive, y hemos recibido correos de otros competidores, recordándonos sus mejoras.

    La pregunta ahora es ¿cuál es el mejor de todos? 

    Preparamos una tabla que cubre todas las funciones principales. Estos son algunos de los puntos más sobresalientes (clic para agrandar la imagen):






    SkyDrive ofrece más espacio, con 7 GB, y los usuarios que se registraron antes del 22 de abril tienen 25 GB gratis por un tiempo limitado. Google Drive supera a todos sus competidores en precio mensual, pero SkyDrive de Microsoft -que no tiene una tarifa mensual- es más barato por año.

    SugarSync es el único servicio que se puede sincronizar a cualquier carpeta local, pero SkyDrive permite acceder a una PC Windows remota completa mediante autenticación de dos pasos. 

    Cuidado con los límites de tamaño por archivo

    SugarSync
     no tiene límites, y los 10 GB de Google Drive son más generosos que otros servicios.Las aplicaciones web, posibilidad de compartir enlaces públicos, y de compartir en privado, son apuestas críticas en este momento.

    Las ofertas de Google y Microsoft tienen sus puntos negativos: Ninguno soporta la plataforma móvil del otro (Android y Windows Phone, respectivamente).

    Por supuesto, las tablas comparativas no te dirán todo lo que necesitas saber. Por ejemplo, podrías preferir Dropbox porque muchas personas lo están usando, o Google Drive porque ya usas montones de otros servicios de Google y quieres añadirles almacenamiento en nube. Usa las comparaciones como referencia, y luego encuentra por ti mismo el servicio de almacenamiento que creas que funciona mejor.

    Al momento de esta publicación, Google Drive todavía no aparecía como disponible en su sitio web, pero hay un botón muy conveniente para recibir una notificación por correo electrónico.