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viernes, 6 de julio de 2012

Cuando la censura china es objeto de rastreo

Programas de software ayudan a entender cómo el gobierno limita la libre expresión en el país e incluso intentan predecir sus próximos pasos

 

[image]Gordon Studor











El gobierno de China no es el único que presta atención a lo que dicen los ciudadanos del país en los sitios de medios sociales.
Conforme los 500 millones de usuarios de Internet de China adoptan rápidamente los medios sociales, académicos y emprendedores buscan formas de rastrear mensajes en línea y entradas de blogs para entender mejor lo que censura el gobierno, e incluso cómo predecir sus intenciones.
El gobierno chino emplea software y un ejército de miles de personas para controlar Internet, pero deja gran parte de la censura a sitios de medios sociales como Sina Corp., que eliminan entradas que violan reglas locales y nacionales emitidas todas las semanas. Aunque en general se sabe que ciertas palabras o frases, como la masacre de la Plaza de Tiananmen, alertarán a los censores, su alcance no se conoce por completo.
Estos sitios suelen ofrecer pistas de que borraron una entrada debido a la censura —y no por el usuario o debido a un problema técnico— dejando mensajes especiales o imágenes como un dibujo de un policía de Internet. Eso ayuda a los investigadores a entender cómo funcionan las opacas estructuras de poder de China para controlar a sus ciudadanos.
"Ahora tenemos un grado de translucidez sobre la censura que nunca tuvimos", afirma David Bandurski, un investigador del Proyecto de Medios de China de la Universidad de Hong Kong (HKU).
La universidad desarrolló un software llamado WeiboScope, que escanea entradas en Weibo, un popular servicio de mensajería web de Sina Corp. al estilo de Twitter. El software fue diseñado con el fin de comprender cómo responden los chinos a distintos eventos noticiosos, pero también es útil para analizar tendencias de censura, señala King Wa Fu, un profesor adjunto de investigación de HKU que ayudó a desarrollar WeiboScope.
El programa opera de forma similar a un motor de búsqueda y escanea alrededor de 300.000 cuentas de usuarios, poniendo énfasis sobre aquellos con influencia. Además de reunir entradas sobre varios temas y permitir que los investigadores busquen los datos en inglés, WeiboScope también puede controlar el mismo mensaje varias veces para ver si se vuelve inaccesible. En ese caso, un mensaje de error indica que fue bloqueado, y el software lo agrega a la lista de entradas censuradas.
Los investigadores del Proyecto de Medios de China de HKU suelen usar WeiboScope para marcar y explicar temas en la mira de los censores en su popular blog.
Una entrada borrada indicaba que los censores habían comenzado a ir detrás de referencias a protestas planeadas en Hong Kong en el aniversario del traspaso de la ciudad a China, tres días antes de la fecha. La entrada también mostraba por qué se necesitan personas para monitorear las publicaciones. En lugar de referirse directamente a las protestas, la entrada usaba un inminente tifón como metáfora para describir lo que sucedería en el aniversario.
Una vez que se recolectan los datos, el desafío es entenderlos. Gary King, un profesor de la Universidad de Harvard, descubrió hace poco que la tecnología analítica de medios sociales que había desarrollado podría ser aplicada a los patrones de censura en China. Incluso podría llegar a predecir importantes eventos antes de que sucedan.
En 2007, King cofundó Crimson Hexagon Inc., que mide el ánimo de los consumidores en sitios de medios sociales para empresas como Microsoft Corp. y Starbucks Coffee Co. En lugar de simplemente hacer una búsqueda de palabras clave, el software de Crimson usa un algoritmo para analizar datos según un conjunto de categorías y temas determinados por el usuario.
El año pasado, King usó el banco de datos de Crimson para analizar una gran cantidad de datos de medios sociales chinos que incluye más de 11 millones de entradas publicadas en 1.382 foros chinos. King y otros investigadores descubrieron que 13% de las entradas en medios sociales fueron censuradas.
El gobierno en general no se preocupó por críticas mordaces a políticas nacionales y líderes del gobierno. En cambio, se concentró en entradas que amenazaban con protestas durante eventos de envergadura. Los temas más censurados incluían conversaciones sobre Mongolia Interior y Zencheng, el arresto del disidente político Ai Weiwei y las bombas por reclamos de tierras en Fuzhou.

 

lunes, 13 de febrero de 2012

Por qué Internet y los derechos de autor no se llevan bien: Aaron Swartz

Compártelo: El programador y activista político Aaron Swartz se dirige al público en un mitin en Manhattan para oponerse a la legislación contra la piratería en Internet. 
Fuente: Daniel Sieradski


Un guerrillero digital nos explica los problemas de las leyes contra la piratería, por qué Internet y los derechos de autor no se llevan bien, y cómo se metió en política.

Para Aaron Swartz, compartir archivos en Internet no es solo divertido y provechoso. Es algo existencial.
El programador, de 25 años de edad, se enfrenta a denuncias por haber entrado en el sistema informático del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Estados Unidos) y descargar 4,8 millones de artículos de revistas con la intención de publicarlos en línea. Se declaró inocente, aunque según un manifiesto escrito por él en 2008 se necesitan precisamente esos actos de desobediencia civil en línea para llevar el intercambio desenfrenado de archivos de Internet "a la luz" y desafiar "leyes injustas".
Incluso antes de su detención, Swartz era conocido por sus contribuciones al código que hace funcionar Internet: de adolescente, fue coautor de la especificación RSS 1.0, que organiza las fuentes de noticias en línea. También ayudó a crear la página web Reddit, un sitio para compartir noticias, ideas y fotos que en la actualidad registra dos millones de páginas vistas al mes.
El caso de la piratería ha ayudado a convertir a Swartz en un símbolo político para una generación de jóvenes que consideran la descarga, remezcla e intercambio de archivos en Internet como su segunda naturaleza, aunque a veces violen las leyes de derechos de autor. Aunque su ideología pueda parecer extrema (escribió en su manifiesto que "tenemos que tomar la información, dondequiera que se almacene, hacer nuestras copias y compartirlas con el mundo") su punto de vista es que esa conducta ya está generalizada y en su mayor parte beneficia a la sociedad.
La tensión entre el uso compartido de Internet y los derechos de autor estalló de nuevo este mes de enero gracias a la Ley para Detener la Piratería en Internet, también conocida por sus siglas en inglés, SOPA, un proyecto de ley que habría facilitado a los estudios de Hollywood cerrar sitios web dedicados a distribuir películas piratas, por ejemplo evitando que los motores de búsqueda muestren sus vínculos. La legislación podría haber afectado a muchos sitios de Internet, como YouTube, los agregadores de noticias y otros miles donde los usuarios periódicamente suben textos e imágenes con derechos de autor.
El proyecto de ley fue archivado después de que fuera objeto de una campaña de publicidad masiva por parte de compañías de Internet y activistas. A lo largo de todo un día en enero, sitios web como Wikipedia bloquearon sus contenidos en señal de protesta. No es de extrañar que Swartz tuviera algo que ver con las protestas de Internet. Durante la misma semana en septiembre de 2010 durante la que, según los fiscales, estuvo desviando la base de datos JSTOR a un ordenador portátil escondido en un armario de la red del campus, Swartz también estuvo haciendo circular la primera petición en línea para aumentar el conocimiento público de la polémica ley contra la piratería.
Technology Review entrevistó a Swartz por teléfono. Su abogado, Martin Weinberg, permitió a Swartz ser entrevistado a condición de que no hablara sobre su denuncia pendiente o su manifiesto de 2008.
TR: ¿Qué papel jugaste en la lucha por detener la ley SOPA?
Swartz: Tuve conocimiento del proyecto de ley por primera vez poco después de que fuera presentado en septiembre de 2010. Por aquel entonces se llamaba de otra forma. Cambiaban el nombre una y otra vez. Supe de su existencia y rápidamente monté un sitio web, que terminó por convertirse en Demand Progress, para tratar de hacer que la gente fuera consciente de los problemas. Su plan consistía en acelerar una votación antes de que nadie pudiera tener la oportunidad de formular objeciones.
Muy pronto nuestra protesta empezó a convertirse en algo viral. Varios cientos de miles de personas firmaron la petición y la votación se retrasó. Y eso fue lo que inició esta larga lucha. Desde entonces, he pasado por momentos de mayor y menor actividad. He tenido que dedicarme a otras cosas, pero he tratado de ser un catalizador en los momentos clave. Lo más importante fue la construcción de una comunidad increíble. Eso fue lo que lo detuvo finalmente.
¿Por qué te opones a la legislación?
El proyecto de ley censuraría Internet, algo [la censura] que no solo no existe en EE.UU., sino que previamente había sido considerado como una especie de locura. Ese es el tipo de cosas que sucede en China o Irán. En un país con una Primera Enmienda nunca me habría esperado que el Gobierno intentara decidir qué sitios web pueden ver los estadounidenses.
Uno de los problemas era una cuestión relativa al proceso. Si se produce un crimen, se encuentra a la persona responsable, se la lleva a los tribunales, se produce un juicio y se tienen en cuenta las pruebas. Solo se puede hacer una condena a partir de ese momento. Sin embargo, con SOPA no se hubiesen producido juicios acusatorios, solo una audienciaex parte ante un juez. Para cerrar un sitio web, ni siquiera debían mostrarse pruebas de haber cometido un delito, solo parecer poseer material con derechos de autor.
¿Qué lecciones deberían aprender los empresarios sobre la lucha por la aplicación de los derechos de autor?
Creo que a menudo el asunto se retrata como algo entre artistas y piratas. Eso no es del todo exacto. La industria discográfica y la del cine son famosas por robar dinero a los artistas. Quiero decir, la frase 'la contabilidad de Hollywood' es un cliché. Y una de las formas en que los artistas han logrado escapar de ello es dirigiéndose directamente a sus fans en Internet. Eso resulta una gran amenaza para aquellos intermediarios que han estado robando parte del dinero. Creo que una de las razones por la que los estudios de cine quieren tener más control sobre Internet es para bloquearlo como mecanismo alternativo de distribución, para volver al método de antaño en el que pueden sacar su tajada.
¿Se te ocurre alguien en la industria del cine que esté haciendo una transición hacia el modo de hacer las cosas en Internet?
Los sindicatos de Hollywood estaban a favor de SOPA, pero uno estaba en contra, y era el Gremio de Escritores de América. Durante la huelga de guionistas de un par de años atrás, los escritores dejaron de trabajar en películas de Hollywood para comenzar a hacer cosas directamente en Internet. Mucha gente se planteó hacer programas de televisión o cortometrajes. Eso logró subir el perfil de los escritores y que consiguieran un público independiente de los estudios. La huelga les ayudó a entender el valor de Internet y espero que se lo puedan explicar al resto de Hollywood.
¿Crees que existe un choque de generaciones en Internet?
Hubo una gran audiencia en relación a SOPA, donde una gran cantidad de miembros del Congreso básicamente admitieron que no entendían muy bien cómo funciona eso de Internet y no lo usaban personalmente. Su personal tuvo que explicárselo. Creo que una gran cantidad de jóvenes lo encontraron bastante ridículo.
Así que se produjo una gran indignación al ver que Internet estaba siendo regulado por personas que ni siquiera sabían cómo usarlo. Si utilizas YouTube y Facebook normalmente, te das cuenta de por qué no es correcto pedir a estas empresas que tengan a personas dedicadas a supervisar todo lo que se publica, cada vídeo. Es totalmente comprensible para una persona joven que haya un sitio web con un puñado de empleados que reciban 24 horas de vídeo cada minuto. Mientras que creo que los miembros del Congreso provienen de una época en la que ... en fin, que ningún estudio de cine puede producir 24 horas de imágenes en un minuto, ¿correcto? Para ellos, es totalmente razonable que un estudio tenga que ver cada película que hacen, y conseguir la aprobación de ciertas personas.
Internet es una parte crucial de la vida de los jóvenes, es un lugar donde pasar el rato con tus amigos, donde ver las noticias. Lo que tocó la fibra sensible fue la noción de que se lo podrían quitar. Las empresas de Internet como YouTube podría ser bloqueadas y ajusticiadas sin ni siquiera haber sido declaradas culpables de ningún delito.
Eso suena un poco exagerado. Lo de "Salvemos Internet", ¿se está convirtiendo en algo como el aborto o el control de armas? ¿En una forma de unir a la gente a un nivel emocional e irracional?
Para respaldar ese aspecto específico, según la forma en que fue escrito el proyecto de ley original, cualquier sitio con una cantidad significativa de contenido infractor estaría sujeto a una orden de derribo. El Gobierno siempre decía que "nunca iría a por YouTube". Y quizá sea verdad. YouTube es probablemente una empresa demasiado grande y poderosa en este momento. No obstante, resulta muy fácil ver que cuando YouTube estaba comenzando podrían haber sido bloqueados y jamás haber crecido hasta el punto donde están ahora. Hubieran sido derrotados en su infancia.
Los estudios de cine se quejan de que es una lucha injusta, porque las empresas que controlan los sitios de Internet en realidad utilizaron esos medios para luchar contra el proyecto de ley. ¿Qué piensas sobre ello?
Esto es lo que solía conocerse como relaciones públicas, ¿no? Propaganda. La diferencia hoy día es que los grupos de ciudadanos comunes y corrientes pueden hacerlo. Creo que eso es una gran parte de lo que observamos con la lucha contra SOPA. No se trataba de una estrategia legal o de grupos de presión. Se trataba de cómo poder utilizar estas técnicas para llamar la atención de la gente. Wikipedia bloqueó sus contenidos durante un día, Tumblr pidió a todos sus bloggers llamar al Congreso (creo que hicieron más de 86.000 llamadas en un día). Hubo alguien que construyó una herramienta que automáticamente marcaba el teléfono de cada miembro del Congreso y el del jefe de la Motion Picture Association of America (MPAA). Si deseabas informar a todo el mundo de tu posición, él podía hacerlo con un par de clics. Lo que resulta diferente de esta lucha es que toda una comunidad hizo suya esa bandera y ha tratado de llamar la atención, y que todo está organizado a través de Internet.
¿Qué puedes decirme acerca de tu educación?
Crecí en un suburbio de Chicago, ya sabes, muy solo. No había una ciudad. No veía mucha gente a mi alrededor, así que terminé haciendo un montón de amigos por Internet y participando en cosas. Aprendí a programar y cuando estaba en sexto o séptimo grado me involucré en la creación de estándares web y comencé a trabajar con Tim Berners-Lee, creador de la Web.
Tuve la oportunidad de ver las cosas desde dentro y comprender cómo funciona la tecnología. Después de eso fundé Reddit, un sitio web de noticias en línea que se hubiese visto amenazado por estos proyectos de ley. Yo tenía claro que nadie más iba a ser capaz de ver o explicar estas cuestiones como yo, de entender cómo afectaba a la tecnología, cómo iba a afectar a los negocios, y también tener alguna idea sobre la forma de detenerlo políticamente.
¿Tus creencias están condicionadas por el propio Internet, por cosas que lees? ¿Cuáles fueron tus influencias más fuertes?
Me resulta un poco difícil decir cuáles fueron mis influencias. Mis padres no son particularmente políticos. Yo diría que están ligeramente a la izquierda del centro. Mi padre era empresario de software, así que tuvimos Internet muy pronto. Yo tuve un ordenador desde el día en que nací. Fue parte de mi vida mientras crecía. Durante la cena hablábamos y teníamos debates sobre cultura. Vengo de una familia que se enorgullecía de hablar y de tomar diferentes posiciones, ya que ello obliga a la gente a pensar.
Cuando navegaba por Internet, y aún hoy día, la comunidad relacionada con la tecnología poseía una visión muy 'tecnolibertaria': "Si nos limitamos a quitarnos al Gobierno de encima y dejar que todo el mundo escriba software, las cosas irán bien". He leído mucho acerca de ese tema, aunque nunca me persuadió. Estoy bastante lejos de ser un libertario. Más que nada, el hecho de tener un increíble sentimiento de empatía por la gente es un rasgo de mi personalidad. Sabía que tenía que ayudar a la gente. Creo que la comunidad tecnológica a menudo carece de un sentido de empatía.
¿Sientes empatía hacia los intermediarios de Hollywood a los que Internet está dejando sin trabajo?
Sé que tiene que ser duro y siento una empatía total por ellos como personas. Pero la empatía tiene que sentirse con un sentido de perspectiva por proporcionar un bien mayor para la mayoría de la gente. Es una lógica que dice, vale, sí, hay un puñado de gente rica que va a pasarlo mal, y resulta lamentable. Creo que Internet es lo que va a cambiar su industria y es demasiado tarde para detenerlo ahora.
¿Cuáles son tus metas para 2012 y más allá?
Hemos visto esta enorme sensación entre las personas, una sensación de ser capaces de marcar una diferencia a través de Internet. Creo que ese sentimiento de eficacia colectiva es increíblemente poderoso. Lo que estoy haciendo ahora es explorar diferentes maneras de sacar provecho de eso con estructuras sociales y herramientas tecnológicas para ayudar a la gente a organizarse.
El resto de mi vida consiste en descubrir qué puede construirse para dar a la gente formas de cambiar el modo en que sus vidas están estructuradas. Creo que hay un consenso entre la mayoría de personas en todas partes del mundo acerca del cómo quieren que sean las cosas. Quieren que acabe el cambio climático, que la gente salga de la pobreza y terminar con la corrupción. Y creo que Internet es una forma de que esto suceda.
Copyright Technology Review 2012.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Post-SOPA: El próximo desafío de la protección de derechos de autor en Internet

Por Wharton


La piratería en Internet es un problema que ha polarizado las opiniones de las personas y que ha provocado mucho debate, pero pocas soluciones. La cuestión ha alcanzado su punto álgido como consecuencia de las leyes Stop Online Piracy Act (SOPA) y Protect IP Act (PIPA), cuyo objetivo es coartar el tráfico ilegal online de contenido con derecho de autor y de productos falsificados. Después de que varios sitios webs, inclusive Wikipedia, protestaran con un "apagón", se archivaron ambas leyes. Mientras, los defensores de los dos anteproyectos —entre ellos, Rupert Murdoch, consejero delegado de News Corp.— salieron en busca de apoyo.

Pero los principales problemas tratados en los anteproyectos continúan sin solución. El fondo de la cuestión es cómo regular Internet de tal manera que la propiedad intelectual quede protegida, pero eso sin violar las libertades individuales y sin reprimir la innovación o la creación de empleos. Los "productores de contenido", entre ellos los estudios de cine y las discográficas, apoyaron SOPA y PIPA porque, según ellos, la piratería online merma sus ingresos, asfixia la innovación y arriesga los puestos de trabajo en EEUU. Ellos solicitaron también un control policial más riguroso en Internet ante el temor de posibles actividades terroristas. Sin embargo, los "intermediarios de contenido", como Google, Wikipedia y Facebook, dicen que una Internet "cerrada" amenaza las libertades individuales y sería mucho más perjudicial para la innovación y la generación de empleos.

Los defensores de SOPA/PIPA pidieron que hubiera un debate más amplio de la cuestión por parte de la opinión pública. Kevin Werbach, profesor de Estudios jurídicos y de Ética en los negocios de Wharton, prevé que el próximo choque tendrá lugar en torno a cuestiones mucho más específicas. "Las leyes de SOPA/PIPA pueden estar muertas, pero la presión para que se encuentren nuevas formas de perseguir la violación de los derechos de autor online continúa". Por ejemplo, la reacción de enfado por parte de Motion Picture Association of America cuando algunos legisladores retiraron el apoyo a SOPA "indica que Hollywood pretende jugar la carta política, en vez de buscar soluciones más adecuadas para su modelo de negocios", dice.

En vista de que el debate no perderá visibilidad pública, Werbach cita el Acuerdo Comercial contra Falsificación (Anti-Counterfeiting Trade Agreement), que crea patrones internacionales obligatorios en lo que se refiere a los derechos de propiedad intelectual, y que se presentará al Senado americano en algún momento para su ratificación. (La Unión Europea suscribió el pacto en octubre del año pasado). Además, la Ley OPEN (Protección online y aplicación al comercio digital), propuesta como alternativa a SOPA/PIPA, todavía tiene que ser debatida en el Congreso. Los defensores del proyecto de ley dicen que la ley OPEN protege los derechos de los artistas, tal y como pretendían hacer SOPA/PIPA, pero evita que se apele a la creación de nuevas fuerzas de competencia policial online y protege la innovación y los negocios legítimos en Internet.

Según Kartik Hosanagar, profesor de Gestión de las operaciones y de la información de Wharton, tanto las empresas de Internet como los dueños de derecho de autor tienen la culpa de la situación actual en torno al debate sobre cuál es la mejor forma de combatir la piratería online. Él cita como ejemplo una experiencia que hizo en el verano de 2009. Dos alumnos subieron algunos archivos protegidos con derecho de autor a varias webs de reparto de vídeos de Internet para analizar las tasas de detección de infracción del derecho de autor y comparar la variación de esas tasas en las diferentes webs. Después de conseguir subirlos con éxito, los alumnos borraban el material una semana después para evitar las descargas o visualizaciones del contenido. En las cuatro webs más populares de reparto de vídeo con que trabajaron, las tasas de detección (basadas en el número de veces en que los archivos cargados de forma ilegal fueron identificados y retirados) se situaron entre un 32% y un 87%.

"Algunas empresas han puesto el máximo esfuerzo posible en detectar las infracciones", evalúa Hosanagar. Él constató también que la web con la tasa más elevada de detección es propiedad de una "gran empresa de medios con una biblioteca de contenido bastante significativa", lo que, según el profesor, explica por qué su grado de detección fue más riguroso que el resto de empresas. "Algunas webs, especialmente las que tuvieron tasas inferiores a un 50%, están en la retaguardia del sector y parecen no invertir lo suficiente en la mejora de la tecnología de filtración y en el fingerprinting [identificación] digital", añade. "Es comprensible que los propietarios de contenido estén molestos".

Muchos de los que defienden la legislación son empresas consolidadas que compiten con nuevos modelos de negocio basados en tecnologías avanzadas y que no existían hace 25 años, creando con eso una "batalla de generaciones", dice Andrea Matwyshyn, profesora de Estudios jurídicos y de Ética en los negocios de Wharton. Los partidarios de SOPA dicen que la regulación permisiva de la piratería online perjudica la creación de empleos, sin embargo Matwyshyn dice que empresas de tecnología de "nueva generación", como Google y Facebook, están contribuyendo a la generación de empleos como mínimo tanto como la generación más antigua de empresas favorables a SOPA, como Sony, NBC y News Corp. "En realidad, yo diría que el empleo está siguiendo el camino de las empresas de la nueva economía", dice ella. "A medida que nos desplazamos a la economía del conocimiento, solamente mediante la innovación y la creación de servicios que el público ni siquiera conoce, aunque necesita, se generarán nuevas líneas de ingresos y nuevas fuentes de empleo".

Cuestiones de regulación de la Web que no se resolvieron

Las leyes SOPA/PIPA tienen sus raíces en las deficiencias de la Digital Millenium Copyright Act (DMCA), ley creada en 1998, en la era pre-Web 2.0. La ley protege a los proveedores de servicios de Internet y otros por medio de cláusulas conocidas como "puerto seguro", las cuales, básicamente, limitan la responsabilidad de una de las partes según la premisa de que actuó de buena fe o en conformidad con las normas. Cuando la DMCA entró en vigor, sus formuladores no tomaron en cuenta la llegada de contenidos generados por el usuario y las webs de reparto de vídeos que surgirían más tarde, resalta Hosanagar. Muchas webs con contenido generado por el usuario recurrieron a DMCA para esquivar algunas demandas judiciales de antipiratería de que fueron objeto. Hay muchos productores de contenido que se sienten poco protegidos por el DMCA, lo que llevó a la reivindicación de otras leyes.

Pero las leyes de PIPA/SOPA tenían "un alcance demasiado amplio y conferían un poder exagerado a las empresas de medios que podían reivindicar infracciones o actos de piratería y cerrar webs en un abrir y cerrar de ojos", dice Hosanagar. Si el proyecto se hubiera convertido en ley, las webs que contienen contenido pirateado podrían haber sido apartados del sistema de dominios y de los índices de los motores de búsqueda. "Aunque esas webs pudieran continuar existiendo, el usuario tendría muchas dificultades para encontrarlos debido a PIPA/SOPA", añade. "Sería injusto con los proveedores de contenido que, en la práctica, serían considerados culpables hasta probar su inocencia".

Las nuevas leyes propuestas también pueden ser injustas con webs cuyo funcionamiento depende del contenido generado por el usuario, como es el caso de Wikipedia y de YouTube, dice Hosanagar. "Por mucho que haya mejorado el software de filtración, el resultado nunca es un 100% preciso, por eso siempre habrá una u otra infracción de contenido". Además, SOPA permitiría una regulación tal de los motores de búsqueda y de los proveedores de servicio de Internet que un órgano regulador tendría poderes para determinar qué webs podrían ser indexadas, añade Hosanagar.

Antes de aprobar una nueva ley, Matwyshyn dice que los gestores de políticas necesitan evaluar la eficacia de las leyes actualmente a su disposición. Ellos deberían también investigar si regulaciones, como las que gobiernan los bancos, pueden ser aplicadas para conseguir el efecto deseado, principalmente para retirar el crédito a webs sospechosas de piratería. "Algunos países no están interesados en poner en práctica nuestra interpretación de las leyes de IP", dice ella. "Pero cuando el flujo de capital se vea amenazado, tan solo es suficiente con la cooperación de un sólo eslabón en toda la [...] cadena para que el flujo de dinero sea interrumpido".

Se podrían hacer muchas cosas tapando los agujeros de leyes ya existentes, como la DMCA, dice Matwyshyn. La profesora encuentra deficiente, por ejemplo, una cláusula que criminaliza no el acto de copiar, sino el de retirar la protección de copyright que posibilita la copia. "Siempre que se penaliza criminalmente la conducta, es preciso hacerlo con mucho cuidado, sobre todo cuando está en juego un posible perjuicio financiero", dice ella. Matwyshyn añade que el aviso dado por el DMCA y las cláusulas para desmontar las webs son "usadas, a veces, de manera demasiado agresiva y de formas no necesariamente equilibradas". No es raro que se retire el contenido de una web simplemente porque el servidor donde se hospeda no quiere involucrarse en disputas jurídicas.

Cómo las empresas pueden detener la piratería

Werbach dice que la DMCA debería ser más flexible, y no al contrario. "Su efecto sobre la innovación es de confusión y desánimo", destaca el profesor. El principal desafío hoy en día consiste en crear un concepto de "puerto seguro" para la DMCA de carácter más decididamente internacional, añade. "La DMCA y la Ley de Comunicaciones de EEUU traen consigo un acuerdo importante: es responsabilidad de las webs lidiar con la información de material ilegal que les es comunicada; en cambio, no se hacen responsables con la misión imposible de monitorizar todo o de cargar con las responsabilidades legales", dice. "Ese modelo aún no se recoge en la legislación de ningún país".

Las leyes de protección de la propiedad intelectual y de control de la piratería en la Web ya existentes parecen funcionar bien en muchos casos, dice Werbach. Él cita como ejemplo dos hechos ocurridos cuando la batalla en torno a SOPA/ PIPA se volvía cada vez más acalorada: primero, un día antes de la retirada de los proyectos de ley, el Gobierno americano cerró Megaupload, web de reparto de archivos con sede en Hong-Kong, por obtener beneficios derivados de la difusión de grandes cantidades de música, películas y software que viola el derecho de propiedad. Megaupload era uno de las mayores webs extranjeras sospechosas de piratería que los defensores de SOPA/PIPA decían que era necesario combatir, observa Werbach. El segundo evento fue el anuncio de los espectaculares beneficios trimestrales de Apple por valor de US$ 13.100 millones, que para Werbach es prueba de que las leyes de copyright están funcionando. "Tres cuartos de los negocios de Apple están concentrados actualmente en el iPhone y en el iPad, basados totalmente en la distribución legal de contenido digital: música, vídeo y aplicaciones de software".

En vez de una regulación severa y recursos legales, "cambios simples en el modelo de negocios" se podrían usar para reprimir la piratería digital, dice Hosanagar. Amenazada por el ascenso del reparto de material pirateado en webs de punto a punto (peer-to-peer) como Napster, la asociación de las discográficas americanas (Recording Industry Association of America) hizo una campaña exhaustiva a través de acciones judiciales contra las webs y sus usuarios. "La tabla de salvación de la industria no fueron las acciones judiciales, sino la introducción, por fin, de nuevos servicios que atendieron mejor a las necesidades del usuario, como iTunes y Spotify", señala Hosanagar.

El profesor de Wharton dice que es preciso hacer un esfuerzo para que se llegue a una "solución más flexible", y especifica de cómo eso podría suceder. El meollo de la cuestión entre las webs de contenido generado por el usuario y el de propietarios de contenido es que el empeño de las webs en filtrar el contenido y la calidad de su software de detección [fingerprinting] constituye información privada, dice. "La mayor parte de las empresas de medios cree que las webs de reparto de vídeos no están esforzándose como deberían, y la mayoría de ellos dice que hace lo que puede". Si la industria consiguiera llegar a un consenso mínimo de patrones de detección, las webs podrían entonces compartir anualmente detalles de su rendimiento y someterlo a la auditoría independiente, explica Hosanagar. En ese escenario, el auditor analizaría el software de detección de la web de reparto de vídeo y haría, inclusive, pruebas aleatorias no previstas para verificar si el software está siendo usado en toda su capacidad. A continuación, el auditor emitiría un informe anual atestiguando el empeño de la web en evitar violaciones de copyright. "El proceso de auditoría ha fallado en algunos casos, pero el sistema funciona bien en general y permite que los mercados financieros sobrevivan", dice Hosanagar.

Una cuestión más amplia que cualquier regulación "es el esfuerzo de creación de un nuevo régimen de gobernación para Internet que dé a los gobiernos mayores poderes", dice Werbach. Él observa que algunos propietarios de contenido son favorables a la idea porque creen que permitirá que se introduzcan controles más rigurosos contra las violaciones de copyright. "Pero las mismas técnicas, si son exigidas por los gobiernos e incorporadas a la tecnología básica de Internet, podrían ser usadas para restringir la libre expresión y limitar las oportunidades de innovación", dice Werbach. "Es posible que asistamos a la emergencia de una alianza nada inocente entre ciertos intereses privados y gobiernos más cerrados que acabe por anular la apertura que hace que Internet sea algo tan extraordinario".

lunes, 23 de enero de 2012

Los cierres de servicios para compartir archivos

Por Editorial TICBeat


La reacción de pánico de los sitios de almacenamiento es obvia tras el cierre imprevisto de Megaupload por el FBI en los Estados Unidos y los propios internautas la comprueban personalmente.  En esta infografía se presenta, a nivel  europeo, cuáles han sido las páginas que a lo largo del tiempo han tenido que ser cerradas por intercambiar archivos protegidos por derechos de autor.
Se podría decir que casi en la totalidad de los países de Europa  ha cerrado al menos una página por permitir almacenar y compartir archivos con copyright.
Es por ello por lo que coincidiendo con  el cierre de Megaupload (que ha repercutido en otros cyberlockers) proponemos esta infografía, realizada porAshley Angell, en la que se muestrab algunas de las páginas que han dejado de funcionar después de tener problemas con las autoridades competentes.

Cómo se cierra un sitio de Internet que está en otro país

Un botón de apagado y encendido
En una acción coordinada el pasado jueves, las autoridades de EE.UU. "apagaron" los servicios de Megaupload.
Por David Cuen / BBC Mundo
Desde que internet se volvió popular, inició un debate sobre la jurisdicción de la red. ¿A qué leyes debe responder un sitio web que puede ser operado desde un país, encontrarse físicamente en otro y tener una audiencia global?
Hasta ahora no existe una ley internacional que defina con claridad qué tribunales pueden juzgar lo que ocurre en una página web. Pero el consenso en la práctica ha sido que si un país se siente afectado por lo que hace un sitio en internet, tiene el derecho de buscar una solución en la corte.
Y esa es precisamente la lógica que siguió el gobierno de Estados Unidos.
La acusación contra Megaupload fue presentada ante un tribunal en el estado de Virginia. La ubicación no es casual. Virginia es la sede de la empresa Carpathia Hosting, una de las muchas empresas de servidores que el sitio rentaba a lo largo del mundo.
Según el FBI, Megaupload violó la ley de Virginia al permitir que algunos de sus usuarios alojaran en dichos servidores dos películas protegidas por derechos de autor.

Vínculos estadounidenses

El documento de más de 70 páginas presentado en Virginia también asegura que, a pesar de que la empresa no se encontraba territorialmente en Estados Unidos, tenía fuertes vínculos con empresas del país que le suministraban una importante cantidad de ingresos, dañando a otras industrias -principalmente estudios de cine y empresas discográficas- estadounidenses.
Advertencia del FBI
El FBI decomisó 18 dominios de internet asociados a Megaupload.
Por ejemplo, según la acusación, Megaupload recibió más de US$110 millones en pagos de usuarios por suscripciones a través de PayPal, además de recibir más de un millón de dolares en ganancias publicitarias a través de empresas de EE.UU. como Ad Sense de Google y AdBrite.
En resumen, la acusación establece que al hacer negocios con empresas estadounidenses, el sitio en internet se ponía a disposición de las leyes del país.
Una vez que la acusación se registró ante un tribunal, Estados Unidos consiguió órdenes judiciales para realizar búsquedas en ocho países congelando así más de US$50 millones en activos.
No es la primera vez que un gobierno extranjero actúa contra sitios en internet cuya sede se encuentra en otro país.
En el año 2000, por ejemplo, el gobierno de Francia se enfrentó a Yahoo! porque éste permitía la venta de objetos nazi en sus páginas de subasta, lo que era contrario a la ley francesa.
El caso terminó desechándose, pero no sin que antes un tribunal de apelaciones en EE.UU. fallara que no podía decirse que los sitios en internet que operaban en un país no estuvieran obligados a respetar el marco legal de otro territorio.

Un servicio popular

Megaupload no sólo ha tenido problemas con Estados Unidos.
Desde 2009 -y a pesar de tener ahí su sede- el acceso al sitio fue bloqueado en Hong Kong, China. En 2011 corrió la misma suerte en Malasia y en India, países que alegaron también violaciones a derechos de autor y consiguieron órdenes judiciales para bloquear el servicio.
Según cifras de Google, Megaupload era responsable por el 4% del tráfico de internet en todo el mundo.
De acuerdo con Sandvine, una empresa especializada en análisis de tráfico en la red, en países como Brasil Megaupload representaba hasta el 11,39% del tráfico en internet.
Algunos analistas, como el sitio Techdirt, han expresado su preocupación por el hecho de que la acusación contra Megaupload esté llena de "interpretaciones" de la ley que parecen "sacadas de contexto" y que "podrían regresar para cazar a otros servicios de internet que proveen servicios completamente legítimos".
Entre dichas interpretaciones señalan el que la acusación establece que al no contar con un motor de búsqueda que le permitiera a los usuarios encontrar archivos, era claro que el sitio estaba "tratando de esconder el espectro de su infracción".
Techdirt recuerda que en otros casos de piratería el argumento ha sido que, al contar con un motor de búsqueda, los sitios facilitan el acceso a material protegido con derechos de autor.
Varios analistas creen que la disputa en los tribunales será larga y complicada y que dichas "interpretaciones" podrían ayudar a los abogados de Megaupload.
Mientras tanto otros sitios de alojamiento de archivos como Hotfile o Rapid Share seguirán con cuidado cada uno de los detalles del proceso.