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lunes, 11 de agosto de 2014

El cuerpo humano, el nuevo proyecto de Google




Por Alistair Barr / http://online.wsj.com/news/articles/SB10001424052702304819704580063880605627848?tesla=y&tesla=y&mg=reno64-wsj&url=http://online.wsj.com/article/SB10001424052702304819704580063880605627848.html

Google Inc. GOOGL -0.21% se ha embarcado en lo que podría ser su proyecto científico más difícil hasta ahora: una expedición dentro del cuerpo humano.
Llamado Baseline Study, el proyecto recolectará información genética y molecular anónima de 175 personas —y luego de miles más— para crear lo que la empresa espera sea el panorama más completo de lo que debería ser un ser humano saludable.
El proyecto, que se encuentra en una etapa inicial, es dirigido por Andrew Conrad, un biólogo molecular de 50 años que fue pionero de las pruebas baratas y de alto volumen para detectar el VIH en donaciones de plasma sanguíneo.
Conrad se incorporó a Google X —el brazo de investigación de la empresa— en marzo de 2013, y ha formado un equipo de entre 70 y 100 expertos en campos que incluyen fisiología, bioquímica, óptica, imágenes y biología molecular.
Hay otros estudios médicos masivos y de genomas. Pero Baseline reunirá un banco de datos nuevos muchos más amplio. La esperanza es que esto ayude a los investigadores a detectar mucho antes amenazas mortales como fallas cardíacas y cáncer, lo que llevará la medicina más hacia la prevención que al tratamiento de enfermedades.
"Eso no es revolucionario. Sólo estamos haciendo la pregunta: ¿Si realmente queremos ser proactivos, qué necesitaríamos saber? Necesitamos saber cómo se ve un cuerpo sano y que funciona bien", dijo el doctor Conrad.
El proyecto no estará restringido a enfermedades específicas, y recolectará cientos de muestras distintas usando una amplia variedad de herramientas nuevas de diagnóstico. Luego, Google usará su enorme poder informático para encontrar patrones, o "biomarcadores", enterrados en la información. La esperanza es que estos puedan ser usados por investigadores médicos para detectar cualquier enfermedad a tiempo.
Por ejemplo, el estudio podría revelar un biomarcador que ayuda a algunas personas a procesar alimentos grasosos de forma eficiente, ayudándolos a vivir mucho tiempo sin colesterol alto y enfermedades cardíacas. Otros podrían no presentar este rasgo y sucumbir a ataques cardíacos tempranos. Una vez que Baseline haya identificado al biomarcador, los investigadores podrían revisar si a otra gente le falta y ayudarlos a modificar su comportamiento o desarrollar un tratamiento nuevo para ayudarlos a procesar mejor los alimentos grasosos, dijo Conrad.
Google ya ha construido una de las mayores redes informáticas y centros de datos del mundo para ofrecer resultados de búsqueda en línea con rapidez y hacer funcionar otros servicios que requieren de un gran volumen de datos como YouTube. Este poder informático ahora se puede usar para almacenar y procesar información médica y permitir que otros investigadores puedan acceder a ella con más rapidez.
Hasta ahora, la mayoría de los biomarcadores que se han descubierto se relacionan con enfermedades en etapas avanzadas porque los estudios se suelen centrar en pacientes ya enfermos. Los investigadores han intentado usarlos para detectar enfermedades con más anticipación y han obtenido resultados variados, según Sam Gambhir, quien encabeza el Departamento de Radiología de la escuela de medicina de la Universidad de Stanford y desde hace más de un año ha estado trabajando con Conrad en Baseline.
Conrad y Gambhir reconocen que el proyecto es un gran salto hacia un terreno desconocido. Esto se debe a que el cuerpo humano es muy complejo y se conoce poco sobre la interconexión entre el ADN, las enzimas y las proteínas y la influencia en ellas de los factores ambientales como la dieta.
De cualquier forma, Conrad prevé que los avances se hagan en pequeños incrementos. "Está consciente de que este no es un proyecto de software que se llevará a cabo en uno o dos años", apuntó Gambhir sobre Conrad. "Solíamos hablar acerca de una cura para el cáncer en unos cuantos años. Hemos aprendido a no decir eso".
Un lente de contacto que Google está probando para explorar la glucosa lagrimal. Google/Associated Press
Google dijo que la información de Baseline será anónima y su uso estará limitado a fines médicos y de salud. Los datos no serán compartidos con las empresas de seguros, agregó.
Aun así, la idea de que Google conocerá la estructura del cuerpo de miles de personas —hasta las moléculas dentro de sus células— plantea dilemas significativos de privacidad e igualdad. En el futuro, este tipo de datos será invaluable para las aseguradoras, que siempre están buscando formas de reducir sus riesgos. Pero también se podría usar antes de entrevistas de trabajo o propuestas de matrimonio.
Baseline será monitoreado por comisiones evaluadoras institucionales, que supervisan toda las investigaciones médicas que incluyen a humanos en EE.UU. Una vez que el estudio arranque, comisiones dirigidas por las escuelas de medicina de la Universidad de Duke y la Universidad de Stanford controlarán cómo se utilizará la información. "Esto es definitivamente un tema que se ha abordado", anotó Gambhir. "Google no tendrá rienda suelta para hacer lo que quiera con estos datos".
Baseline comenzó este trimestre con una empresa de pruebas clínicas, y está examinando a 175 personas de las que ha recibido muestras de fluidos corporales como orina, sangre, saliva y lágrimas. El estudio también creará un depósito de muestras de tejidos de los participantes.
El equipo de Conrad analizará los resultados de esta prueba piloto y diseñarán un estudio más amplio con las escuelas de medicina de Duke y Stanford con el que espera reunir a miles de participantes.

domingo, 3 de agosto de 2014

Los 'chatbots' son la nueva frontera de la publicidad

Updated July 31, 2014 5:55 p.m. ET
http://online.wsj.com/news/articles/SB10001424052702303635604580063921314897864?tesla=y&tesla=y&mg=reno64-wsj&url=http://online.wsj.com/article/SB10001424052702303635604580063921314897864.html
Richard Borge
El mes pasado, con poca publicidad, la aplicación de chat más popular entre los adolescentes de Estados Unidos lanzó una función que podría ser el futuro de la publicidad. O, al menos, marca el inicio de una nueva era en la forma en que las marcas se relacionan con el público.
Las personas hablan directamente con las marcas a través de robots. Lo llamo charla-publicidad.
Ya puedo escuchar los silbidos que llegan desde la tribuna, y podría argumentar que la publicidad es la última zona del conocimiento humano en la que necesitamos más innovación. Pero, ¿qué pasaría si la "conversación" metafórica que los especialistas en publicidad siempre dicen tener con nosotros se volviera literal?
Kik, un servicio de chat como WhatsApp o Facebook FB -0.40% Messenger, afirma que cuatro en 10 adolescentes en EE.UU. son usuarios activos de su servicio. Ahora, gracias a la aplicación de una tecnología que lleva décadas —el robot de chat o chatbot— los adolescentes que usan Kik tienen algo parecido a conversaciones reales con media decena de marcas, incluidas Moviefone, Funny or Die, y el propio equipo de Kik.
Funciona así: a mediados de la década de los 60, el profesor del MIT Joseph Weizenbaum desarrolló un programa de computación llamado ELIZA, que podía sostener una conversación abierta con un humano real. Con el tiempo estos chatbots que conversan mejoraron cada vez más en su interacción con los humanos, principalmente porque los programadores les incorporaron conocimientos sobre el mundo real. También pueden aprender de sus conversaciones, y se vuelven más hábiles para hacernos pensar que ellos, también, son inteligentes.
Gracias al aumento de las aplicaciones de chat —WhatsApp tiene 500 millones de usuarios en todo el mundo y acordó ser adquirida por Facebook Inc. por US$19.000 millones en febrero, y sus competidores en Asia no son menos populares— finalmente hay un lugar donde los usuarios de teléfonos inteligentes están pasando su tiempo y donde un chatbot podría encajar. Y transformar objetos inanimados —"marcas"— en cosas con las que podemos conversar, es lo que tenía en mente Ted Livingston, el fundador de Kik, con sede en Canadá.
"Si pudieras charlar con una marca de la misma forma en que puedes charlar con un amigo, sería algo muy poderoso", dice Livingston.
Si suena un poco rebuscado, piense en este precedente de Line, una aplicación de chat de Japón con 400 millones de usuarios registrados. En octubre de 2013 representantes de Paul McCartney abrieron una cuenta en Line, y le pagaron a la empresa para crear "stickers" o calcomanías, que los usuarios pueden intercambiar en aplicaciones de chat y que son tan populares que se convirtieron en una enorme fuente de ingresos. Para conseguir las calcomanías, los usuarios debían elegir la cuenta de McCartney en Line que "charla" con sus seguidores al enviarles actualizaciones sobre el cantante.
McCartney tiene dos millones de seguidores en Twitter, TWTR -2.35% pero en Line tiene 9,3 millones. La visión de Kik es tomar este modelo de base y mejorarlo: ¿qué pasaría si McCartney (o sus representantes) no sólo les hablaran a sus fans sino que de hecho conversara con ellos?
Actualmente, los robots de chat de Kik son primitivos. El chatbot del equipo de Kik cuenta chistes y es lo más cercano a una simulación de una conversación real, mientras los que pertenecen a las marcas pueden responder sólo con más contenido. Eso es deliberado, dice Livingston, y hay cierto temor a esta altura del desarrollo de la tecnología de que un chatbot más autónomo pudiera comenzar a decir cosas que podrían hacer daño a la marca.
Las aplicaciones de chat son muy populares fuera de EE.UU., donde la práctica de los operadores celulares de cobrarles a los usuarios por cada mensaje de texto que envían brindó un fuerte incentivo para usar las aplicaciones gratuitas. Pero siempre se cuestionó cómo lograrían ganar dinero. WhatsApp, por ejemplo, no tiene publicidad, y Mark Zuckerberg declaró que su intención es que siga siendo así. Y WeChat,TCEHY +1.82% que tiene 400 millones de usuarios, principalmente en China, restringe marcadamente la frecuencia con la que los anunciantes pueden llegar a sus usuarios.
Simplemente llenar a los usuarios de avisos en un espacio tan íntimo no funcionaría. Parte del problema es que hasta ahora no ha sido claro cómo luce una publicidad "nativa" en una aplicación de chat. Sin embargo en la primera semana de ofrecer sus chats "auspiciados", 1,5 millones de personas eligieron seguir alguna de las campañas, según un representante de Kik. Y el robot de chat de Kik, que comenzó como un experimento y funciona desde hace cinco años, recibe 1,8 millones de mensajes por día.
Si parece improbable que tantos adolescentes —80% de los usuarios de Kik tienen menos de 22 años— quieran hablar con un robot, considere lo que le dijo a un entrevistador en 2013 el creador de un chatbot accesible desde la web y que ganó premios, llamado Mitsuku.
"Lo que me da fuerzas es cuando recibo emails o comentarios en los chats de personas que me dicen cómo los ayudó Mitsuku con una situación, ya fueran consejos sobre citas, ser maltratado por compañeros en la escuela, lidiar con una enfermedad o incluso consejos sobre entrevistas laborales. También mucha gente mayor que busca una compañía".
Cualquier publicista que no se entusiasme tras leer eso no comprende el oscuro arte de manipulación del que depende su oficio.
Los robots de chat diseñados por marcas pueden usarse con fines de entretenimiento, pero también pueden usarse para informar.
Imagine este escenario. Una marca quiere lanzar un nuevo producto. Unos 50 representantes de la marca, humanos reales, podrían hablar por chat con clientes al principio, y el motor de chat aprendería de esas interacciones, volviéndose más autónomo gradualmente, hasta que pudiera manejar automáticamente miles de conversaciones simultáneas.
Así luce la publicidad nativa en aplicaciones de chat. Y las aplicaciones de chat, escuchamos una y otra vez, son el futuro de los medios sociales. Mark Zuckerberg, ¿estás escuchando?

lunes, 9 de junio de 2014

El futuro de la fusión entre las máquinas y el hombre

http://online.wsj.com/news/articles/SB10001424052702304545504579612201470761982?tesla=y&tesla=y&mg=reno64-wsj&url=http://online.wsj.com/article/SB10001424052702304545504579612201470761982.html
Ray Kurtzweil (Drew Kelly for The Wall Street Journal)

Ray Kurzweil ha estado enseñando a las computadoras a leer mejor, en lo que constituye un paso más en la marcha del progreso tecnológico. El inventor y futurólogo de 66 años cree que para el año 2030 las computadoras no solamente podrán entender el lenguaje oral común y corriente, sino que también exhibirán emociones.
El paso siguiente es la "singularidad", un término que Kurzweil popularizó hace casi una década y que alude al punto en que los humanos y las computadoras se fusionarán en un solo ser. Eso ocurrirá en 2045, predice, cuando la inteligencia humana será mejorada por mil millones gracias a extensiones de alta tecnología para el cerebro.
Por ahora, como director de ingeniería de Google, GOOGL +0.70% un cargo que asumió en enero de 2013, Kurzweil se dedica principalmente a hacer que las máquinas entiendan lo que los científicos denominan lenguaje "natural". Las computadoras no son tan buenas como los humanos a la hora de interpretar los contextos. Hoy, por ejemplo, una computadora podría escanear las palabras en un artículo y concluir que existe una probabilidad de 56% de que Barack Obama sea el presidente de Estados Unidos. Un ser humano, en cambio, puede leer la misma nota y determinar que Obama es el presidente de EE.UU. con una certeza casi absoluta. Kurzweil desarrolla programas de software que les permitirían a las computadoras entender el lenguaje en términos conceptuales, en lugar de sólo por unas palabras clave. La meta a corto plazo es crear una función de búsqueda en Google mejor y más conversacional.
Kurzweil tiene un largo recorrido en el mundo de la tecnología. A los cinco años decidió que quería ser inventor. Estudió en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, donde fundó su primera empresa de software cuando cursaba su segundo año.
Desde entonces, ha formado varias compañías e inventado una máquina que leía en voz alta un documento impreso a personas ciegas, entre otros avances. También ha adquirido fama gracias a sus libros sobre inteligencia artificial como La era de las máquinas espirituales y La singularidad está cerca.
En su último libro Cómo crear una mente, publicado en 2012 en EE.UU., Kurzweil postula la construcción de una extensión sintética del cerebro con el fin de conectarlo a la nube. Cree que unos nano robots podrán, algún día, recorrer nuestros capilares y que computadoras del tamaño de una célula nos conectarán a la nube al igual que nuestros teléfonos inteligentes lo hacen en la actualidad.
Aunque todavía faltan décadas para eso, Kurzweil trata de que las computadoras simulen el proceso de pensamiento natural del cerebro. Antes de la publicación de Cómo crear una mente se reunió con el presidente ejecutivo de Google, Larry Page, para obsequiarle una copia y tratar de persuadirlo para que invirtiera en una empresa que quería formar para poner en práctica las ideas del libro. Page mostró interés y convenció a Kurzweil de que lanzara la empresa bajo el alero de Google, lo que le daría acceso a los recursos de la compañía, pero mantendría intacta su independencia. Desde entonces, Google ha continuado edificando un laboratorio de inteligencia artificial con todas las de la ley, al contratar al experto en inteligencia artificial Geoffrey Hinton y adquirir DeepMind, una empresa que combina técnicas del aprendizaje de las máquinas y la neurociencia para elaborar algoritmos.
Kurzweil añade que Google no trabaja en el tema de los nano robots del cerebro. Pero imagina que una vez que las neo cortezas de nuestro cerebro se conecten a la nube, algo que ocurrirá en la década de 2030, según sus previsiones, esta conexión inalámbrica nos volverá mucho más inteligentes. "Alguien se acerca y tengo que pensar en algo inteligente y si mi neo corteza no da la talla, podré acceder a más neo corteza en la nube", observa.
Otras de sus ideas también se han popularizado en los últimos años. Spike Jonze, el director de la película Ella dice que la cinta de 2013 que narra el romance entre un hombre y un sistema operativo se inspiró en la obra de Kurzweil, quien, de todos modos, objetó algunas características del sistema operativo futurista con la voz de Scarlett Johansson. Con ese nivel de comprensión virtual, acotó, debería haber tenido un cuerpo virtual.
A Kurzweil también le interesan los asuntos de una índole más biológica. Ha escrito tres libros sobre salud y nutrición y cofundó una empresa que vende "productos de longevidad", como suplementos y la idea de una extensión radical de la vida lo ha fascinado durante muchos años. Opina que los humanos lograrán prolongar la vida en forma indefinida, pero primero hay que cruzar tres "puentes".
El primero es mantenerse saludables por mucho más tiempo. Para lograrlo, consume 120 vitaminas y suplementos al día, se inyecta nutrientes, de modo que su organismo los absorba mejor, toma té verde y hace ejercicio en forma regular. El régimen hace que su "edad" real sea de cuarenta y tantos, asegura.
El segundo puente es la reprogramación de nuestra biología, un proceso que comenzó con el Proyecto del Genoma Humano y que abarca la regeneración del tejido mediante terapias de células madre y la impresión tridimensional de nuevos órganos.
Cruzaremos el tercer puente, indica, cuando incrustemos nano robots en nuestros cerebros que afectarán nuestra inteligencia y capacidad para experimentar nuestros entornos virtuales. Los nano robots en los organismos serán una extensión de los sistemas inmunológicos, predice, para identificar y destruir los patógenos que nuestras células no puedan aniquilar.
Kurzweil proyecta que la década de 2030 será "una era dorada", una revolución en la práctica de la medicina. Compara el cuerpo humano a un vehículo. "¿Existe un límite natural a la duración de un automóvil?", pregunta. "Sin embargo, si uno lo cuida y si algo sale mal lo arregla y tal vez lo reemplaza, puede andar para siempre", dice.
Kurzweil no ve una razón por la cual la tecnología no pueda hacer lo mismo con las partes humanas. El organismo ya está cambiando en forma constante, insiste, y las células se reemplazan a sí mismas en lapsos que van desde unos pocos días a meses.
Su visión del futuro plantea la pregunta de qué significa ser humano. Kurzweil cree que añadir la tecnología a nuestros cuerpos no altera nuestra esencia. "El asunto filosófico de la identidad es: ¿soy la misma persona que hace seis meses?", señala. "Hay una continuidad de identidad".
En cierta forma, ya hemos expandido nuestros cerebros, dice. En cuanto al uso de aparatos móviles como los smartphones, por ejemplo, "en términos filosóficos no advierto una diferencia significativa entre si (la tecnología) está dentro de su cerebro o si mi cerebro está dirigiendo mis dedos", afirma. "En realidad ya es una extensión de mi cerebro, pero la volveremos más conveniente al conectarlo directamente a nuestros cerebros".
"¿Recuerda lo que pasó la última vez que expandimos nuestra neocorteza?", vuelve a preguntar. "Fue hace dos millones de años, cuando nos convertimos en humanoides y desarrollamos estas frentes amplias, mientras que otros primates tenían las cejas inclinadas". En esta ocasión, no habrá limitaciones físicas, advierte. "Nuestros pensamientos serán más profundos, habrá más música hermosa y nuestras relaciones serán más a fondo".
Kurzweil cree que, en última instancia, nuestra forma de pensar será un híbrido de lo biológico y lo no biológico. "Diría que los humanos no son exclusivamente biológicos", asevera. "Ya hemos expandido la humanidad con nuestra tecnología y la tecnología es parte de la humanidad; nosotros somos la tecnología".
Pero también está muy al tanto del lado más oscuro del futuro tecnológico. "La tecnología siempre ha sido una espada de doble filo", reconoce. El fuego ayudó a los humanos a mejorar sus vidas, pero también quemó aldeas. Y aunque piensa que la tecnología puede reprogramar nuestra biología para que no nos enfermemos, también puede caer en manos de terroristas que podrían reconfigurarla para transformar los resfríos en virus mortales.
En general, Kurzweil es optimista y no se disculpa por ello. "Se me acusa de ser un optimista y lo soy", admite. "Pero no es un optimismo inocente". Ha pensado extensamente sobre los posibles riesgos del futuro, indica, y "tenemos que asignar una prioridad muy alta al manejo de los aspectos negativos".
En todo caso, Kurzweil planea estar presente para lo que sea que nos depare el futuro. "La meta es vivir en forma indefinida", asegura. Como plan de contingencia, preservará su organismo en forma criogénica, dice. Pero "el objetivo es que no sea necesario".
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miércoles, 23 de abril de 2014

La Unesco promueve el móvil contra el analfabetismo

El País / http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2014/04/23/actualidad/1398236579_909369.html
La amplia penetración del teléfono móvil en los países en desarrollo convierte esos aparatos en eficientes herramientas para luchar contra el analfabetismo, un lastre para 774 millones de adultos. Es la principal conclusión del estudio Reading in the Mobile Era (Leer en la era móvil),publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que subraya que "los teléfonos móviles están ayudando a eliminar el duradero obstáculo del analfabetismo y proveyendo a muchas personas con una primera puerta hacia los libros".
El informe se realizó con datos recolectados a través de 4.000 entrevistas personales en Etiopía, Gana, India, Kenia, Nigeria, Pakistán y Zimbabue, esencialmente a menores de 35 años.
Y se apoya en la penetración del teléfono móvil o celular en todo el mundo, cuando 6.000 de los 7.000 millones de personas tienen acceso a una línea telefónica frente a los solo 4.500 millones que disponen de cuarto de baño, según datos de la ONU.
Habitualmente, dicen los redactores del informe, la lucha contra el analfabetismo se topa, entre otros obstáculos, con la carestía de los libros de papel en muchos países pobres. Por eso, introducir a la población a la lectura a través de dispositivos a los que ya tienen acceso se revela un método eficaz y sencillo. Si en la década 1990-2000 el analfabetismo mundial se redujo en un 12%, dice el informe, en la siguiente década solo se redujo un 1%.
El 90% de los encuestados muestra una actitud positiva hacia la lectura en teléfonos móviles. El mayor beneficio es entre las mujeres
Las conclusiones del informe revelan que el 90% de los encuestados muestra una actitud positiva hacia la lectura en teléfonos móviles cuando lo probaron, con mayor entusiasmo entre quienes leen con más asiduidad. Las mujeres que participaron en el estudio leen de media 207 minutos al mes, seis veces más que los 33 minutos mensuales que los hombres dedican a la lectura.
Apunta la Unesco que la mayor aceptación entre las mujeres puede derivarse del hecho de que leer en el teléfono sea "más aceptable socialmente que leer libros físicos" en aquellos países en donde el acceso de las mujeres a la educación aún supone "un asunto polémico".
Las principales barreras de la lectura en móviles son la limitada oferta de títulos para teléfonos sin acceso a internet (59 %) y los problemas de cobertura (53 %), mientras que solo el 18 % de los encuestados apunta al coste de las telecomunicaciones como un obstáculo adicional.
Los redactores del informe recomiendan que los gobiernos de países con altas tasas de analfabetismo den prioridad a las niñas y mujeres a la hora de fomentar la lectura en el teléfono, ya que tiene menor acceso a la tecnología pero muestran más entusiasmo por la lectura.
Otros grupos que se beneficiarían de una mayor exposición a este tipo de lectura son los niños y las personas mayores, agregan.
Para fomentar la lectura en teléfonos móviles, la Unesco recomienda que se amplíen los catálogos disponibles y que se traduzcan a las lenguas locales, que se de la oportunidad de experimentar ese tipo de lectura a usuarios potenciales, que se intente reducir el coste de la tecnología y las conexiones.
Además, precisan, las personas tienden a comprometerse más con actividades de lectura dispositivos en móviles cuando identifican "los beneficios tangibles" que les puede aportar.
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jueves, 3 de abril de 2014

¿Cuáles son las posibilidades de éxito de las aplicaciones que mantienen el anonimato?

Por Wharton Universia

Una serie de aplicaciones móviles luchan por convertirse en el confesionario favorito del público al permitir que las personas divulguen sus secretos más íntimos de forma anónima. Whisper y Secret —que lanzaron un canal especial en la Web dedicado a chismes o cotilleos durante el festival South by Southwest [festivales de cine, música y tecnología]— y, en breve, Rumr, están entre las diversas aplicaciones que apuestan por proporcionar a las personas una válvula de escape que les permita revelar su verdadero yo en el mundo digital, donde es preciso gestionar con mucho cuidado la reputación pública.

Los mensajes en esas aplicaciones van desde la conversación más banal a las reflexiones más libidinosas; a veces, sin embargo, surgen cosas realmente interesantes. "Hace dos meses que tomo anfetamina", dijo un usuario de Whisper recientemente. "Tengo 17 años y duermo con mi manta de bebé", confesó otro. "Estoy haciendo de niñera y me drogué en el servicio", reveló otra para horror de los padres que usan la aplicación.

No hay una manera fácil de verificar si esos mensajes son verdaderos. Pero al menos una revelación confidencial realizada en Secret fue tan equivocada que acabó siendo refutada públicamente. El día 6 de febrero, Jon Wheatley, empresario del sector de tecnología, tuiteó la imagen de un post que había encontrado y que decía: "Trabajo en Evernote y estamos a punto de ser comprados". La revelación hizo que Phil Libin, consejero delegado de Evernote, respondiera al tuit: "No hay un ápice de verdad en eso. Es lo mínimo que puedo decir".

Pero los inversores están fascinados: el otoño pasado Whisper captó US$ 12 millones en fondos de Serie B de inversores de riesgo, entre ellos Sequoia Capital, después de recaudar inicialmente US$ 3 millones, según datos de CrunchBase. Secret recaudó US$ 1,43 millones en diciembre de 2013 y puso su aplicación a funcionar un mes después; entre sus patrocinadores están Google Ventures, Kleiner Perkins, Caufield y Byers. Google también está invirtiendo en Rumr, que captó US$ 800.000, según un artículo reciente de la web de noticias de tecnología PandoDaily.

La popularidad de esas aplicaciones muestra que a los jóvenes sí les importa la privacidad, a pesar de que el sentido común diga lo contrario, observa Kevin Werbach, profesor de Estudios jurídicos y de Ética en los negocios de Wharton. Hay quién quiere hablar libremente, pero esas personas creen que sólo pueden hacerlo de forma anónima, añade Shawndra Hill, profesora de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton. "Ellas creen que su vida profesional o en general podría verse perjudicada" si hicieran sus comentarios abiertamente, sobre todo porque esas huellas digitales "pueden permanecer para siempre", dice.

Werbach resalta que la revelación de Edward Snowden, que delató las actividades de espionaje global de la agencia de Seguridad Nacional de EEUU (NSA), "muestra cómo estamos cada vez más controlados". Snowden habló esta semana en el festival South by Southwest y dijo que la NSA "amenazaba con incendiar el futuro de Internet". Él convocó al público para que hiciera de "bombero" o defensor de un clima menos conflictivo en Internet. Según Werbach, ese espionaje a escala masiva "creó un ansia de soluciones que ofrezcan protección".

Sin embargo, el atractivo de las aplicaciones se debe, principalmente, al hecho de que permiten al usuario "la libertad de ser él todavía", observa Werbach. Para Z. John Zhang, profesor de Marketing de Wharton, aunque sea bueno que el anonimato permita que las personas se sientan más cómodas a la hora de expresar sus opiniones, los abusos son inevitables. "El problema es que las personas tienden a comportarse mal", dice él. De hecho, las investigaciones muestran que las personas que publican mensajes anónimamente tienden a ser "más rudas y a usar un lenguaje más duro", añade Hill.

Pero, Michael Heyward y Brad Brooks, fundadores de Whisper, se consideran creadores de un ambiente en que las personas no sólo pueden ser ellas mismas, también pueden demostrar compasión. En un blog de la empresa, ellos dijeron que su misión era "hacer del mundo un lugar más auténtico, compasivo, comprensivo y conectado", una oda al mantra tan declarado de Facebook de hacer el mundo "más abierto y conectado". "Creíamos que la próxima versión de la web social no se preocuparía sólo por la gestión de la reputación", dijeron. Los fundadores de Secret, David Byttow y Chrys Bader-Wechseler, concuerdan, y dijeron en un post de blog que en los medios sociales las personas "filtran muchas cosas y, con eso, se pierde la conexión humana". Roelof Botha, socio de Sequoia Capital, cree que Whisper hizo la apuesta acertada, prueba de ello son los 2.500 millones de páginas vistas al mes. "Cotillear da una sensación de libertad que compartir algo de forma pública —o la negación de alguna cosa— no proporciona", dijo él en un blog de la empresa. "Hay más autenticidad que en cualquier otra red social".

La mayor parte de los usuarios de Internet desea algún grado de anonimato. Según una investigación de septiembre de 2013 hecha por el Proyecto Pew de Investigación de Internet, un 86% de los 1.000 entrevistados dijeron que habían tomado medidas para borrar sus huellas digitales en la Web, borrando un post anterior, eliminando cookies o encriptando el contenido del correo electrónico. El principal motivo señalado fue la privacidad: sus cuentas fueron hackeadas o comprometidas sin autorización. El segundo motivo estaba asociado a problemas en las relaciones personales causados por las revelaciones contenidas en un post.

Transformar chismes en dinero

Aunque la popularidad actual de las aplicaciones que permiten el anonimato se debe a que las personas todavía se preocupan por la privacidad, las confesiones digitales traen consigo otros problemas. "Nadie sabe si esas aplicaciones resistirán a largo plazo, tampoco si es posible ganar dinero con ellas", dice Werbach. La mayor parte de los jóvenes usuarios de esas aplicaciones es "bastante inestable" y está movida "por la moda y por el boca a boca". Incluso Facebook se enfrenta a la posibilidad de que los jóvenes lo abandonen en favor de la "próxima moda", resalta Werbach.

Tampoco se sabe de qué modo las aplicaciones van a dar beneficios con publicidad, ya que no permiten que el usuario sea rastreado. Muchas aplicaciones del segmento móvil dependen esencialmente del perfil demográfico de sus usuarios. La aplicación Secret dificulta el rastreo del usuario gracias a una nueva característica que le permite romper cualquier link que remita a sus posts. "El anonimato genera una carga para la estrategia de monetarización", dice Werbach.

El éxito de esas aplicaciones, sin embargo, no debe ocultar el hecho de que ya fue posible anteriormente hacer confesiones anónimas en Internet. "No es como si antes de Secret y de Whisper no hubiera habido una manera de que las personas comunicaran determinadas informaciones", dice Werbach. Cuando las personas crean cuentas online usando nombres falsos "ellas actúan de forma anónima", dice Hill. "No hay ninguna novedad en eso".

Por ejemplo, Tor, un servicio para quien desea permanecer anónimo, existe desde hace casi una década. Él permite al usuario seguir por rutas tortuosas en Internet y así ocultar sus huellas, ofuscar a los que monitorizan sus pasos, como Google, y preservar su identidad. Además, a principios de la década de 1990, un servicio finlandés llamado "anon.penet.fi" retiraba la identificación del correo para permitir conversaciones anónimas en Internet. "Son servicios que han facilitado las comunicaciones anónimas desde hace por lo menos 20 años", dice Werbach.

Respecto a las aplicaciones de anonimato que han propiciado una serie de actividades ilegales, Werbach dice que los criminales que quieren permanecer ocultos en Internet ya usan otros medios. Aunque Secret, Whisper y otras aplicaciones parecidas incrementen el repertorio de herramientas online disponibles, su simplicidad seduce con más frecuencia al usuario que desea publicar alguna cosa más próxima al chisme, a lo libidinoso o al coqueteo. "La mayor parte de las personas usa esas aplicaciones para hablar de sexo, drogas y rock and roll", dice Werbach. "Las personas que quieren hacer un cotilleo no van a molestarse en instalar Tor".

Sin embargo, incluso el chisme puede ser un estorbo para las aplicaciones de anonimato si acaban utilizándose para el bullying digital. El año pasado, la adolescente británica Izzy Dix se ahorcó después de ser provocada durante años en Internet y fuera de ella por compañeras de la escuela y trolls de Internet, según el medio informativo. Ella es una de las varias personas que se suicidaron y que mantenían vínculos con Ask.fm, una web de anonimato de Letonia con 100 millones de usuarios en todo el mundo. Change.org está tramitando una solicitud para que Ask.fm sea cerrada. Hasta el momento, más de 9.300 personas han apoyado la solicitud.

Los dueños de Ask.fm hicieron una revisión de los controles de la web facilitando, entre otras cosas, la denuncia de la práctica del bullying además de crear una web de informaciones separada para los padres. Aunque las aplicaciones de anonimato puedan introducir políticas antibullying similares, aun así no hay garantía de que no habrá acoso. El 5 de marzo, Bloomberg informó que una joven italiana de 14 años que había pedido apoyo emocional a Ask.fm se suicidó saltando del 10º piso de un hotel después de ser asediada por los usuarios de la web que la aconsejaron "matarse".

Las aplicaciones de anonimato crean un ambiente en que la persona se siente autorizada a comportarse de forma imprudente. "Si no hay necesidad de rendir cuentas, se pierde el sentido de la responsabilidad", dice Zhang. Pero, según Neetzan Zimmerman, editor jefe de Whisper, procedente de la web de noticias del tabloide Gawker, aplicaciones como Whisper también tienen su lado positivo. "Me refiero a la posibilidad de denuncia, de exponer los secretos de las empresas, del Gobierno", dijo a Adweek, en una entrevista en vídeo el 17 de enero.

¿Qué sucede con los datos?

Zhang, sin embargo, cree que la utilidad de las aplicaciones de anonimato para los políticos disidentes es limitada. En países como China, el Gobierno responsabiliza al usuario de lo que publica. Si a las autoridades no les gusta lo que las personas están diciendo, ellas cierran la web o la aplicación. "YouTube está bloqueado en China, así como Facebook", dice Zhang. "El Gobierno chino quiere controlar los medios [...] Quiere ser capaz de producir una narrativa que no pueda ser contestada por nadie. Si tiene acceso a YouTube, puede ver lo que las personas están realmente haciendo. Eso China no lo tolera".

En las sociedades en que hay derechos de libertad de expresión, Zhang dice que hay menos incentivo para que las personas oculten su punto de vista político, por lo tanto la necesidad de aplicaciones que preserven el anonimato no es tan grande. "Especialmente en EEUU, si quisiera exponer la corrupción de las autoridades gubernamentales, podría hacerlo fácilmente", dice. "Tiene la protección de la ley. Si quiere decir alguna cosa mala sobre Obama, puede hacerlo. No necesita esconder el nombre". Si el empleador quisiera exponer las heridas de la empresa, también estará protegido. "Existe una ley que protege a los delatores", dice Zhang.

Otro problema de las aplicaciones de anonimato es que no hay garantía absoluta de secreto. Los términos de servicio de Whisper señalan que aunque la empresa se esfuerce en borrar los mensajes inmediatamente después de ser transmitidos, "no podemos garantizar" que sean "totalmente" borrados, advierte. Por lo tanto, cualquier mensaje será enviado "por cuenta y riesgo" del usuario. Además, cuando nuevas empresas de tecnología responsables de esas aplicaciones sean compradas, "¿Qué sucederá con los datos?", se pregunta Hill. "Aunque oculte su nombre en ese tipo de actividad, eso no significa que no pueda ser identificado".

Whisper dice que guarda direcciones de IP de los usuarios y otras informaciones — como, por ejemplo, el tipo de navegador usado, el sistema operativo y el proveedor de Internet utilizado, para analizar las tendencias así como "perfeccionar y actualizar" la aplicación, informa la empresa. Secret, que también guarda direcciones de IP y otros datos, revela en sus condiciones de servicio que compartirá informaciones del usuario si el Gobierno o los tribunales lo exigen.

A pesar de todas sus deficiencias, las aplicaciones de anonimato deben agradar principalmente al público de un "nicho" específico, dice Zhang. Su contenido será relegado a lo que estimula más a otros usuarios. "Ellos compiten con los TMZ del mundo offline", resalta Werbach. Hill añade que la tendencia durará solamente si las aplicaciones demuestran que son útiles. "Si hubiera una razón por la cual las personas necesitan actuar de forma anónima, ese tipo de aplicación sobrevivirá", dice ella. "Si fuera sólo por diversión, probablemente desaparecerán". 


Publicado el: 31/03/2014
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viernes, 28 de febrero de 2014

¿Qué lugar ocupa la investigación de mercado en el mundo del Big Data y la tecnología?


La llegada del televisor 3D no entrará en los anales de la historia de los lanzamientos de productos que enamoraron al consumidor desde el primer momento. El producto despertó mucha euforia al principio, pero las ventas fueron modestas. Pero, después de cinco años en el mercado, el formato se estancó. Vizio, fabricante de productos para el mercado de masas, anunció a principios de año que había apretado el botón de pausa en los aparatos 3D. Grandes proveedores de contenido, como ESPN y la BBC, interrumpieron el desarrollo de programas para la televisión en este formato.

Cautivados en 2009 por el éxito de Avatar, película de ciencia ficción y de acción —que se lanzó en los cines en formato tradicional y en 3D, convirtiéndose en la primera película en recaudar más de US$ 2.000 millones— se hizo una inversión considerable en la adaptación del 3D para el público que ve películas en casa. Hoy, el fracaso de ese segmento levanta dudas sobre el estado de la investigación de mercado. ¿Es posible que la investigación de mercado seria haya caído en desgracia? ¿Las empresas aún piensan en invertir en recursos cuantitativos y cualitativos de investigación necesarios para la producción de respuestas significativas?

"Es una situación triste. Los investigadores de mercado eran los que iluminaban el camino para que viéramos un mundo que, si no fuera por ellos, sería oscuro", dice Peter Fader. "Eran ellos los que señalaban el camino y así fue en los años 50, 60 y 70 en delante, siempre ofreciéndonos información valiosa sobre las preferencias del consumidor. Era un elemento vital para numerosas empresas cuando la gerencia necesitaba tomar una decisión. Hoy, su importancia es secundaria, si es que las empresas aún se preocupan de eso".

Lo que sucede con mayor frecuencia hoy en día, dice Fader, es lo siguiente: "Las personas dicen 'vamos a intentar esto a ver si funciona'. Hay una opinión muy extendida de que es mucho más fácil probar las cosas en el mercado 'vamos a probar nuestros conceptos y ver lo que más respuesta obtiene, dicen. Eso puede ayudarlos a determinar quién será el vencedor, pero no ayudará a diseñar lo que podría haber sido un producto mucho mejor. Por medio de la investigación cuidadosa, capaz de determinar las motivaciones profundas de las cosas que despiertan el interés de las personas, podemos crear productos y servicios de mejor calidad".

El acceso sin precedentes al big data no anula de ninguna manera la necesidad de una investigación profunda de mercado, observa Eric T. Bradlow, profesor de Marketing de Wharton, que junto con Fader dirige el Proyecto de Analítica del Cliente de Wharton (Wharton Customer Analytics Initiative). "¿Será posible prever lo que harán las personas?", se pregunta. "Sí, es posible. Por eso todavía la ciencia de la psicología —por qué las personas hacen lo que hacen— aplicada a la investigación tradicional de marketing proporciona un complemento importante para aquello que se puede medir".

¿Es el final del 3D o sólo una pausa?

Los analistas y la prensa especializada en negocios que participaron en la Feria Internacional de Electrónica de Las Vegas a principios de año se despidieron de un golpe del 3D después de que Vizio dejara de producir televisores en ese formato y empezara a promocionar los aparatos de alta resolución "4K". De hecho, el volumen de ventas en EEUU en los últimos años es decepcionante: en 2009, año del lanzamiento de los televisores en 3D, se vendieron en las tiendas 600.000 aparatos equipados con la tecnología. Las ventas se duplicaron año tras año desde entonces, lo que llevó a los observadores de esa industria a declararla victoriosa. Pero después de alcanzar un total de 4,5 millones de unidades en 2012, la Asociación de aparatos electrónicos calculó que el total de ventas en 2013 caería a 3,7 millones de productos 3D en 2013, anticipando una caída aún más significativa en 2014.

El adiós de Vizio al 3D tuvo un significado aún mayor. Con sus precios competitivos y disponibles en grandes cadenas minoristas, los productos de la marca eran considerados por algunos como el termómetro del sentimiento del mercado de masas. ¿Qué salió mal? La incapacidad de la industria para armonizar ese nuevo hardware caro con un contenido pujante de programación en 3D ciertamente fue uno de los motivos de su fracaso. Clientes y expertos simplemente detestaban tener que usar gafas para ver los efectos en 3D, mientras otros se quejaban de cansancio en la vista y de dolores de cabeza. Algunos llegaron a decir que como muchos espectadores hacían otras actividades mientras veían la televisión, consultando a cada momento sus smartphones y otros aparatos, se sentían limitados por tener que usar gafas. Tanto es así que Vizio está desarrollando actualmente un producto 3D para evitar las gafas.

Pero tal vez la televisión en 3D fuera más una estrategia de un mercado de nicho que una respuesta a las necesidades y a los deseos de los clientes. "Las empresas de televisores hicieron investigaciones para saber si el 3D sería la moda del futuro, pero lanzaron el producto antes de que hubiera estándares unificados de tecnología en el segmento. Sony tenía un estándar, Panasonic, otro, y Samsung, otro diferente", dice P. J. McNealy, consejero delegado y fundador de la empresa de servicios de consultoría Digital World Research. Mientras, los fabricantes japoneses iban perdiendo cuota de mercado frente a las compañías coreanas impulsadas, en gran medida, por la ventaja monetaria del won sobre el yen, añadió McNealy. "Además, Samsung y LG iban conquistando grandes cuotas de mercado en el sector de televisores con tecnología LED/LCD, y ni Sony, ni Panasonic estaban en condiciones de hacerles frente. Por lo tanto, resumiendo: coja la televisión 3D y júntele el éxito de taquilla Avatar, y la decisión de las empresas fue la de surfear esa ola, o crear una ola de demanda para la televisión 3D, pero eso tampoco salió bien".

Como dijo Wroe Alderson, pionero del marketing en Wharton a mediados del siglo XX, en una charla de 1954: "Quien compra, y no sólo quien vende, busca el mercado para resolver sus problemas". Tal vez la televisión 3D fuera la respuesta a un problema que ningún comprador tenía.

Definir la investigación de mercado

¿Por qué Vizio fue incapaz de comprender el descontento del usuario con las gafas antes de lanzar el 3D? La empresa hoy reconoce la aversión del consumidor a las gafas indispensables en el 3D en el ambiente doméstico, pero admite que la única investigación de mercado que hizo tuvo lugar después del lanzamiento del producto. "En realidad, no podíamos hacer la investigación antes, porque el consumidor no tenía aún el producto", dice John Hwang, gerente senior de producción de HDTV de la empresa. "Cuando lanzamos el 3D por primera vez, no había datos del consumidor al respeto. Se cosecharon muchos datos en base a la experiencia del cine, pero el cine es otra cosa".

Internamente, existía en Vizio una preocupación por las gafas, pero la empresa trabajaba con unos plazos de desarrollo del producto muy rápidos. "Tenemos sólo un único grupo de consumidores que prueban nuestros productos dentro de la empresa", dice Hwang. "La idea es llevar el producto rápidamente al mercado. Nuestro ciclo de desarrollo es extremadamente corto. Esperar de seis meses a un año para reunir datos es mucho tiempo para nosotros".

La acogida inicial entre los amantes de la tecnología fue muy buena, resalta Hwang. Fue después de que el producto comenzara a venderse en el segmento de mercado de masas cuando encalló. "Tuvimos respuestas positivas el primer año o en los primeros dos años. Pero, después de un tiempo, el consumidor empezó a usar el aparato cada vez menos, y en las situaciones de uso diario fue donde el 3D naufragó".

Según algunos especialistas, una investigación de mercado hecha con antelación podría haber ahorrado a la industria algunos errores, impulsándola más rápidamente hacia una nueva tecnología deseada por el consumidor, o por lo menos a una que fuera de su agrado. ¿Pero el consumidor sabe lo que quiere? Fader dice que, irónicamente, uno de los episodios más impresionantes de éxito de la historia de la electrónica de consumo comunicó el mensaje equivocado sobre la importancia de la investigación de mercado. "Muchas veces, confiamos en un visionario, un Steve Jobs, que en realidad hizo retroceder a la industria de investigación de mercado varios años simplemente porque la detestaba", dice Fader. "Jobs dijo: 'Voy a decirle a las personas lo que quieren'. Y, desafortunadamente, él estaba en lo cierto, o tal vez haya tenido suerte. Sólo eso. En ese estudio de caso específico, tal vez se justificara, pero para la mayor parte de las empresas, la mayor parte del tiempo, imitar a Steve Jobs —con el mismo brillo o arrogancia— no funcionará. Ellas tendrán que recurrir a un número mayor de estrategias basadas en datos y muy bien pensadas".

Parte del problema actual con la investigación de mercado se debe a la falta de una definición clara. Los programas de fidelidad del cliente y los check-ins online difícilmente tienen como resultado perspectivas reales, dice Fader. "Tengo una definición muy objetiva: debemos evaluar las preferencias y actitudes del consumidor. Básicamente, hacemos encuestas sobre lo que el cliente está pensando y sobre las decisiones que toma con base a esa reflexión. No confío en ningún big data o en prospecciones de datos. Eso no es investigación de mercado, es exactamente lo opuesto. La investigación de mercado se convierte en parte del big data, es una cuestión de unir lo que las personas están haciendo con lo que ellas están diciendo".

La cuestión es la forma en que se define el trabajo, la industria de investigación de mercado continúa firme en términos de ingresos, por lo menos está manteniéndose, según una investigación hecha para la edición de 2013 del Honomichl Global Top 25 Report. A pesar de la falta de brillo de la economía, los ingresos totales de las principales empresas, en un total de US$ 8.800 millones, tuvieron como resultado un aumento del 2,6% respecto a 2011, o un 0,5% después de ser ajustadas por la inflación. Pero el análisis más amplio del informe sobre la industria divulgado en junio del año pasado mostró una leve tendencia a la baja en las actividades. ¿Por qué? "Puede ser que la prospección de las webs de medios se haya convertido en la herramienta por excelencia para obtener información sobre los caprichos y manías del consumidor, en lugar de los grupos de discusión, que son más caros", concluyó el informe.

La industria ha pasado por numerosas fusiones, y las grandes consultoras están haciendo un volumen mayor de trabajo y las empresas de pequeño tamaño que se concentran únicamente en investigación de mercado están haciendo cada vez menos. Muchas empresas han sido desbancadas actualmente "por otras de gran tamaño, las McKinseys y Booz Allens de la vida, que nos dicen cuánto pueden hacer por nosotros y mucho más", dice Fader. "En algunos casos, ellas están haciendo su trabajo razonablemente bien, integrando su trabajo en esfuerzos estratégicos más amplios; pero, en otros casos, el trabajo no está tan bien hecho. El análisis técnico no se está haciendo como debería, me refiero a la disponibilidad y a la representatividad de las muestras. Las personas están lidiando de manera veloz y descuidada con algunas cosas. Esas empresas de investigación de mercado hacían menos cosas, y las hacían muy bien. Pero el cliente tiene dificultades para resistirse al canto de sirena de las consultoras".

Juntar el Big Data con la investigación tradicional de mercado

Y, sin embargo, bajo algunos aspectos vivimos una época de potencial sin precedentes para el segmento. La fusión del know-how del mercado tradicional de investigación con la fuerza bruta del big data puede tener como resultado, según mucha gente, riquezas cuantitativas y cualitativas. Sin embargo, antes de eso hay mucho que hacer. "Son tiempos muy excitantes. Hay numerosos datos por ahí a explorar y que pueden proporcionar un conocimiento sobre el cliente, sus actitudes y sobre lo que está pensando", dice Shawndra Hill, profesora de Gestión de Operaciones y de la Información de Wharton. "Frente a eso, aunque la prospección de datos haya evolucionado bastante en los últimos diez años, aún hay mucho que hacer [...] para descubrir el verdadero significado de lo que las personas están diciendo".

No hay nada más importante que saber por qué las personas hacen las elecciones que hacen, añade Hill. "Esas dos cosas pueden trabajar juntas con el objetivo de identificar patrones. A continuación, la investigación de mercado puede probar las hipótesis. Una persona como yo, que trabaja con aprendizaje automático, [machine learning] no está efectivamente enfocada en el comportamiento humano y por qué esto y aquello están sucediendo. Por lo tanto, necesitamos las dos cosas".

Además, industrias diferentes funcionan mejor si trabajaran con direcciones también diferentes, dice Hill. "Si el éxito se midiera por clics o por compras online, donde hay una gran cantidad de datos, la industria sería más propensa a creer en él", resalta Hill. "La publicidad online es un buen ejemplo de dónde están todos los datos, todas las predicciones. Hago muchos trabajos en la televisión, y veo que las cadenas tienen ahora equipos de analistas de datos. Sin embargo, aún se hace mucha investigación de mercado".

Un buen ejemplo de una industria que integra el big data y la investigación de mercado, dice Bradlow, se puede encontrar en empresas de bienes de consumo envasados como Procter & Gamble. "Hasta Walmart está invirtiendo un tiempo enorme en trabajos de analítica y prospección de datos, pero no por eso recurrieron a estudios etnográficos, investigaciones y psicología del consumidor. En mi opinión, no se puede ignorar la analítica disponible gracias al rastreo. Pero, aún no hay nada mejor que comprender la psicología del consumidor, y esa no es una tarea fácil".

¿Cuáles son las otras áreas de posible desarrollo? "Ahora que podemos medirlo, es la hora de la geolocalización", dice Bradlow. "En la vida real, cuando alguien pasa por una tienda de Macy's, ¿los profesionales de marketing son capaces de proponer un mensaje según la situación de esa persona? Para mí, eso sería algo fantástico: proponer el producto acertado, para la persona acertada, en el momento acertado. Por eso vemos tanta gente invirtiendo en el segmento móvil para proponer productos y descuentos en el momento de la compraventa. Creo que existe una gran oportunidad, y no creo que hayamos llegado a ese punto”.

Otras capas de datos —rastreo de los movimientos de los ojos en la pantalla del ordenador, o seguir los patrones de desplazamiento a través del móvil de los clientes durante una visita física a una tienda— pueden suscitar preocupación por la privacidad. Pero, para el profesional de marketing, se trata de avances que contribuyen a la impresión general de la manera en que el cliente se comporta y por qué, observa Barbara E. Kahn, profesora de Marketing de Wharton, que es también directora del Centro de Comercio Jay H. Baker de la institución.

El objetivo por excelencia, dice Kahn, es ser capaz de acompañar toda la jornada del cliente, de su impulso inicial hasta la práctica deliberativa y a la compraventa. "Se trata de una observación más amplia de la manera en que el consumidor toma decisiones", dice ella. "Si alguien no está comprando uno de esos aparatos nuevos de televisión porque jamás los ha visto, eso es diferente de haberlo visto y llegar a la conclusión de que no le gusta. Dependiendo de dónde encaja la persona en el proceso de compra, el remedio es diferente. Está claro que la investigación de mercado tradicional es interesante. Pero, las otras cosas proporcionan un conocimiento nuevo y abren nuevas posibilidades".


Publicado el: 19/02/2014