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miércoles, 8 de octubre de 2014

Los empresas gigantes se achican para crecer más

Oct. 8, 2014 12:02 a.m. ET
http://online.wsj.com/news/articles/SB11287069537469764775104580201113450201910?tesla=y&tesla=y&mg=reno64-wsj&url=http://online.wsj.com/article/SB11287069537469764775104580201113450201910.html
H-P reveló el lunes que se dividirá en dos firmas, una que incluirá sus negocios de computadoras personales e impresoras, y otra que venderá servidores, equipos de almacenamiento de datos, software, consultoría y otros servicios tecnológicos para empresas. Getty Images
Gigantes empresariales están escindiendo líneas de negocios y dividiéndose a un ritmo récord, conforme su tamaño es considerado un factor negativo para los inversionistas preocupados por la feroz competencia y la desaceleración del crecimiento.
“Grande” por mucho tiempo fue sinónimo de “mejor” en el sector empresarial estadounidense, tanto para los presidentes ejecutivos que expandían sus compañías como para los inversionistas que buscaban protección de la volatilidad en los mercados. Hoy en día, sin embargo, el sol no brilla sobre los que levantan imperios. Los inversionistas ejercen presión para que las empresas se desprendan de segmentos de lento crecimiento y enfoquen sus esfuerzos en operaciones más prometedoras.
Hewlett-Packard Co. HPQ +0.45% , que ayudó a forjar el negocio de las computadoras, se está alejando de las PC. PepsiCo Inc. PEP +0.15% está bajo presión para que separe sus divisiones de bebidas y snacks. Incluso General ElectricCo. GE -0.28% , el conglomerado por excelencia, enfrenta un insistente argumento de un destacado analista de Wall Street de que no tiene sentido estar vendiendo escáneres de tomografía computarizada a la par de plantas eléctricas, motores de aviones y locomotoras.
Otros conglomerados han sido levantados y desmantelados antes, pero la nueva ofensiva es inusualmente fuerte y es comandada por fondos de cobertura activistas que han amasado US$111.000 millones para invertir, según la firma de investigación HFR. Su poderío financiero les permite ir detrás de presas cada vez más grandes.
En lo que va del año, corporaciones de todo el mundo han vendido o escindido subsidiarias o líneas de negocios por un valor de US$1,6 billones, apenas por debajo del récord de 2007, según la firma de datos Dealogic. Algunas empresas se mueven en la dirección opuesta, como AT&T Inc. T -0.29% y su pacto de US$49.000 millones para comprar el operador de televisión satelital DirecTV. DTV -0.33% Aun así, la presión ha cambiado el tono de las conversaciones en las juntas, donde directores y ejecutivos analizan al detalle sus portafolios de negocios.
El fondo de cobertura activista Trian Fund Management LP, que ha presionado con éxito por la separación de empresas tan diversas como Kraft, Wendy’s e Ingersoll Rand PLC, sostiene que las compañías ahora tienen que ganarse el privilegio de ser un conglomerado. Su punto es que la diversificación en raras ocasiones es rentable, un argumento que ha planteado a Pepsi y el gigante químico DuPont Co. DD -1.33%
Ambas empresas se resisten a la separación que pide Trian, si bien DuPont ha anunciado un plan para escindir una división que genera cerca de 20% de sus ingresos.
La posición de Trian es respaldada por datos. Las acciones de los grupos estadounidenses han tenido en promedio un desempeño 11,4% menor que el de sus rivales más enfocados entre 2000 y 2010, según un estudio de Anil Shivdasani, profesor de finanzas de la Escuela de Negocios Kenan-Flagler, de la Universidad de Carolina del Norte. Los títulos de firmas que realizaron escisiones superaron a los de sus pares en 6% en los tres meses alrededor del anuncio. Shivdasani dice que las cifras se mantenían similares hasta el final de 2013.
La acción de H-P subió 4,7% el lunes tras revelar que se dividirá en dos firmas, una que incluirá sus negocios de computadoras personales e impresoras, y otra que venderá servidores, equipos de almacenamiento de datos, software, consultoría y otros servicios tecnológicos para empresas. La primera, que se llamará HP Inc., generará efectivo para retornar a los inversionistas. Por su parte, Hewlett-Packard Enterprise, que será dirigida por la presidenta ejecutiva Meg Whitman, se enfocará en el crecimiento a través de un ritmo más rápido de inversión en nuevos productos y adquisiciones.
Ese tipo de división es típica en las reorganizaciones. Gannett Co. GCI -1.03% y News Corp, empresa matriz de The Wall Street Journal, tomaron decisiones similares al escindir sus negocios de publicación impresa de sus segmentos de televisión y cine, de mayor crecimiento.
Un clásico ejemplo involucra a Philip Morris, que en 1988 adquirió la empresa de alimentos Kraft Foods en busca de diversificarse. No obstante, la tabacalera, que ahora se llama Altria Group Inc., MO +0.32% escindió Kraft a los accionistas en 2007 y un año después se desprendió de sus operaciones internacionales como Philip Morris International. PM -0.05% En 2012, Kraft separó sus operaciones globales de snacks, de mayor crecimiento, bautizando la empresa como Mondelez InternationalInc. MDLZ -0.07% Hoy, Altria y su progenie tienen una capitalización bursátil combinada de US$315.000 millones, un aumento de 71% desde 2007, antes de la escisión de Kraft. En contraste, el índice S&P 500 ha avanzado 38,5% durante este lapso.
Una gran empresa que por largo tiempo ha desafiado la tendencia es 3M Co.MMM +0.74% , que produce adhesivos, revestimientos y la cinta Scotch que tienen miles de aplicaciones industriales y caseras.
La pregunta de si 3M debería dividirse casi nunca se plantea en las conversaciones con los inversionistas, en parte porque la empresa ha sido un consistente generador de ganancias, dice Jeffrey Sprague, socio gerente de Vertical Research Partners. 3M ha aumentado sus dividendos durante 56 años consecutivos. “Es difícil plantear un argumento de que se necesita cualquier tipo de cirugía radical”, señala.
GE es otro defensor del modelo. Su presidente ejecutivo, Jeffrey Immelt, afirma que el grupo tiene la capacidad de distribuir la riqueza de sus operaciones de investigación y desarrollo a varios negocios, como utilizar avances tecnológicos similares y mejorar la eficiencia de sus motores de aviones, turbinas eléctricas y locomotoras.
Aun así, GE ha atendido el descontento de los inversionistas y al adormecido precio de su acción desprendiéndose de negocios “no esenciales”. En los últimos años, vendió NBCUniversal, llegó a un acuerdo para retirarse del mercado de electrodomésticos y sacó a bolsa las operaciones de finanzas minoristas de GE Capital. La acción de GE está estancada en unos US$25, 10% a la baja este año, y algunos en Wall Street piden medidas más enérgicas. Scott Davis, analista de Barclays Capital, dijo hace poco que los inversionistas quieren que GE escinda su negocio de salud de US$18.000 millones y que el grupo debería evaluar esa opción. Pero el lunes GE anunció un nuevo jefe de esa división e Immelt reiteró que era una parte central de la compañía.
Investigadores de finanzas dicen que los inversionistas suelen imponer una “multa de diversificación” sobre las firmas que intentan hacer demasiado. El anuncio de una escisión usualmente impulsa la acción de la casa matriz en 3,3% sobre los retornos del mercado, según un análisis de los profesores B. Espen Eckbo, de la Universidad de Dartmouth, y Karin S. Thorburn, de la Escuela de Economía de Noruega.
A largo plazo, los resultados son menos claros. En 166 escisiones desde 1980 en las que una casa matriz con ingresos de US$1.000 millones o más vendió una división a través de una salida a bolsa, los retornos han sido equivalentes a los del mercado, dice Jay Ritter, profesor de finanzas de la Universidad de Florida. La tendencia es buena para los bancos de inversión. Según Dealogic, las separaciones les han dejado US$9.400 millones en comisiones este año.
—Bob Tita, Dana Mattioli y Ted Mann contribuyeron a este artículo.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La táctica de Google para desbancar a Microsoft

miércoles, 3 de septiembre de 2014 0:02 EDT
http://lat.wsj.com/news/articles/SB10001424052970203546104580130720007313754?tesla=y&mg=reno64-wsj&url=http://online.wsj.com/article/SB10001424052970203546104580130720007313754.html
Amit Singh es jefe de Google for Work, la división de productos empresariales. Clare Major for The Wall Street
Google Inc. GOOGL -0.01% cree que puede sacudir el pesado mundo de la tecnología corporativa y ganarse un trozo de los cerca de US$300.000 millones que las compañías gastan cada año en software empresarial. Sin embargo, los autos sin conductor y los drones para entregas a domicilio podrían ser más sencillos que cambiar la forma en que la gente envía correos electrónicos en la oficina.
La tarea del ejecutivo Amit Singh consiste en persuadir a las compañías para que abandonen Microsoft MSFT -0.22% Outlook, Office y las computadoras personales y adopten versiones empresariales de Gmail, Google Apps y laptops básicas llamadas Chromebooks.
Aunque en la última década startups y empresas más pequeñas del área de San Francisco han adoptado los servicios de Google, el gigante de búsquedas en Internet ha tenido un éxito limitado a la hora de hacer que grandes empresas reemplacen herramientas como Microsoft Word.
Para ayudar a los potenciales clientes a ver las diferentes ofertas de Google como un conjunto coherente de productos, Singh, de 46 años, ha rebautizado la línea de ofertas corporativas como Google for Work (Google para el trabajo).
El ejecutivo también está haciendo énfasis en los servicios "en nube", que permiten a las empresas alquilar la capacidad computacional de Google en lugar de comprar sus propios equipos tecnológicos del mismo modo que los hogares utilizan la energía de las redes eléctricas compartidas. Allí, Google se está enfrentando con Amazon.com Inc.,AMZN -1.07% uno de varios rivales en la pelea por los dólares de la tecnología corporativa.
En una entrevista, Singh, ex ejecutivo de Oracle Corp. ORCL +0.54% , habló sobre las ambiciones del negocio de software de Google, su estrategia para desplazar a gigantes como Microsoft en el mercado empresarial, y su enfoque para sobresalir en un mercado saturado de servicios en nube. Estos son fragmentos editados:
WSJ: La mayoría de las tecnologías que se utilizan en el trabajo no han cambiado mucho en años. ¿Están por cambiar las cosas?
Singh: La forma en que las personas están utilizando la tecnología en el trabajo está cambiando. La gente pasa buena parte de su tiempo en dispositivos (móviles) comparado con sus computadoras de escritorio. (Los empleados) participan en las decisiones sobre tecnología. Utilizan cosas en casa y quieren usar lo mismo en la oficina, ya que se percatan que algunas de las mismas cosas en el trabajo no se han mantenido al día.
WSJ: ¿El énfasis en Drive for Work (un servicio de almacenamiento en nube de Google) significa que no fueron tan exitosos como esperaban en la venta de la versión empresarial de Apps, un rival de Microsoft Office, o Gmail?
Singh: Estos son, de varias formas, mercados distintos. Nuestro negocio Gmail y nuestro negocio Apps siguen creciendo a pasos agigantados.
La gestión de documentos para compartir, sincronizar y colaborar con archivos es una categoría nueva, lo que nos permite llevar estos productos que hemos desarrollado con el tiempo a un conjunto de clientes completamente nuevo. Nuestra propuesta de valor con Drive es que por favor sigan usando lo que sea que están usando —Microsoft, o los productos Lotus de IBM IBM +0.19% — y nosotros podemos agregar valor junto a eso. Si no está listo para un gran cambio de e-mail, tenemos esta nueva alternativa.
WSJ: ¿Cómo es la experiencia de intentar motivar el cambio en empresas que normalmente no avanzan tan rápido como Google?
Singh: En momentos en que la movilidad cambia el lugar de trabajo y se crean nuevos modelos empresariales —ya sea Uber en el transporte o Netflix en los medios— los presidentes ejecutivos y las juntas directivas se percatan más de que las compañías necesitan cambiar la forma en que piensan acerca de la tecnología, y están acudiendo a Google para esto. (Dicen:) '¿Cómo transformamos nuestras compañías para sacarle ventaja a la tecnología?'. De muchas maneras, las mismas empresas se están sacudiendo.
WSJ: ¿Cómo logra que las empresas se sientan cómodas cambiando su correo electrónico o procesador de texto?
Singh: Incluso ahora, apenas 10% u 11% del correo electrónico se ha mudado (de las computadoras) a la nube. De hecho, habíamos desarrollado herramientas de incorporación para que los trabajadores pudieran seguir usando la parte exterior de Outlook, pero con el motor de Gmail. Esa objeción ha cambiado de manera drástica debido a los aparatos móviles, pues implicaría una ruptura natural del legado de lo que (los trabajadores) usan.
WSJ: ¿Qué le pareció la reciente asociación de Apple y IBM para ayudar a las empresas a desarrollar aplicaciones web?
Singh: Es demasiado prematuro para opinar. Debido a que Apple no cuenta necesariamente con la capacidad y servicios en nube, esa combinación (con IBM) tiene sentido. En nuestro caso, proveemos la combinación de Android y nube juntos. Con el tiempo, los desarrolladores reconocerán el valor de esas plataformas para diseñar una nueva generación de aplicaciones para el campo laboral. (Apple no quiso hacer comentarios.)
WSJ: ¿Es Amazon (pionero de servicios en nube) vulnerable?
Singh: Somos sumamente serios respecto a la meta de convertirnos en la plataforma (en nube) de preferencia para los desarrolladores. Tomamos la decisión en los últimos años de que tomaríamos (la columna vertebral tecnológica) que hemos desarrollado y la abriríamos a desarrolladores de todas partes. Compartir el tipo de magia que Gmail o los ingenieros de YouTube disfrutan todos los días.
WSJ: ¿Qué opina del énfasis del jefe de Microsoft, Satya Nadella, en los servicios móviles y software compatible con la web?
Singh: Parece haber tenido un buen comienzo. Pero uno tiene que hacer más que hablar. No piensan en centros y redes de datos. En el frente móvil, están haciendo un esfuerzo pero no es su especialidad. Ni lo móvil ni la nube son su especialidad principal. Sus productos como Office Web Apps, si los usas verás el nivel de madurez. Pero ojalá mejoren. La competencia siempre es buena y nunca los subestimamos. (Microsoft prefirió no hacer comentarios).

miércoles, 20 de agosto de 2014

Por qué la innovación disruptiva puede ayudar a los líderes de mercado

Por Wharton Universia / http://www.knowledgeatwharton.com.es/article/por-que-la-innovacion-disruptiva-puede-ayudar-los-lideres-de-mercado/


Basta conversar con cualquier consejero delegado sobre aquello que los inspira más temor para comprobar que la innovación disruptiva aparece en los primeros puestos de la lista. Es un temor lógico: una empresa cuya existencia dependa de tecnologías consolidadas puede llegar a desaparecer o perder el liderazgo en el mercado ante una posible innovación revolucionaria. Tan solo hay que preguntar al fabricante de BlackBerry lo que sucedió después de que Apple lanzara el iPhone.
Pero un estudio que será publicado en breve por Management Sciencedescubrió que las innovaciones disruptivas no necesitan tener como resultado el colapso de una empresa tradicional, a pesar de que la teoría académica dominante predice exactamente eso. El ensayo “Estrategias de comercialización dinámica para tecnologías disruptivas: evidencia de la industria de reconocimiento de voz” (Dynamic Commercialization Strategies for Disruptive Technologies: Evidence from the Speech Recognition Industry), del profesor de Gestión de Wharton, David Hsu, Matthew Marx, profesor de Innovación tecnológica, actividad emprendedora y gestión estratégica del MIT, y Joshua Gans, profesor de Gestión estratégica de la Universidad de Toronto.
De hecho, los autores descubrieron que las startups que introducen tecnologías
disruptivas con potencial de largo plazo tienen más posibilidades de acabar otorgando licencias [de sus productos] a las empresas ya establecidas o de ser adquiridas por ellas que de convertirse en sus rivales. Aunque esas startups compitieran inicialmente con empresas consolidadas, la motivación consistía en probar el valor de su innovación para una industria escéptica que no lo había percibido antes.
Pero una vez probada la tecnología, las startups, entre otras cosas, tienden a formar alianzas o a fusionarse con las líderes de mercado —en busca de la llamada estrategia de comercialización cooperativa— preservando así el estatus quo. “Ese desenlace pone en duda la idea de que las tecnologías disruptivas tienen como resultado, necesariamente, la extinción de las organizaciones ya existentes”, observan los autores.
La estrategia Siri
Vean el caso de Vlingo, dicen los autores: cinco años antes del lanzamiento del servicio de asistente digital personal Siri, de Apple, Vlingo ya había hecho una demostración de una tecnología de reconocimiento de voz para teléfono en que la persona no necesitaba decir ciertos grupos de palabras preordenadas para ser entendida.
En aquella época, Vlingo era diferente porque su tecnología estaba basada en software e incluida en un aparato móvil en un tiempo en que la mayor parte de los recursos de reconocimiento de voz estaban incluidos en el hardware del teléfono a través de un chip especial, lo que limitaba su funcionalidad a cosas como marcar números por medio de voz. Vlingo entró en el mercado para competir y probar su tecnología. Más tarde, sin embargo, cambió su estrategia de negocio otorgando licencia de su producto a los fabricantes de aparatos.
Los autores descubrieron que muchas startups disruptivas siguen la misma trayectoria de Vlingo después de analizar centenares de empresas de reconocimiento de voz en todo el mundo en un periodo de seis décadas. Ellos se refieren al cambio de las startups, de competidores a colaboradores de las empresas establecidas, como “estrategia de comercialización de tecnología dinámica”. Esa perspectiva contraría la literatura académica existente, para quien las startups no cambian de trayectoria.
“La visión estática según la cual las startups escogen una estrategia y no la abandonan jamás no hace justicia a la realidad si la comparamos con lo que sucede en la práctica”, observa Hsu. Las startups de tecnologías nuevas, no comprobadas, tienden a tener problemas de credibilidad y no es raro que se enfrenten a dificultades para atraer inversiones de las compañías tradicionales, por lo menos al principio. Tan pronto, sin embargo, como la tecnología de la empresa novel demuestra ser viable, las empresas estarán más dispuestas a invertir. A esas alturas, la startup probablemente cambiará de trayectoria y licenciará su innovación o la venderá, dicen los autores.
Según los investigadores, una razón por la cual el cambio de estrategia no se había tenido en consideración por otros académicos se debió a la falta de historiales exhaustivos que hicieran un seguimiento de las startups a medida que crecían y evolucionaban. Para sortear esa dificultad, Marx y sus asistentes de investigaciones analizaron atentamente 15.000 páginas de publicaciones del comercio y otras fuentes haciendo un seguimiento de todas las empresas que entraban en el segmento de reconocimiento de voz, o ASR (en sus siglas en inglés), desde su nacimiento, en 1952, hasta el final de 2010. “El estudio no habla sólo de esto según bases teóricas [...] En realidad, y lo que es más importante, él valida esas bases con datos”, dice Hsu.
Cambiar de marcha
Los autores escogieron la industria de reconocimiento de voz como laboratorio de prueba porque se trata de un mercado donde no existe el predominio de la estrategia cooperativa ni competitiva. Además, las startupsque deciden entrar solas en el mercado de ASR observan que no es imposible hacerlo, ya que los costes y la complejidad exigidos no son tan intimidatorios como los de las otras industrias, como la automovilística o de biotecnología.
El punto esencial para las startups disruptivas es tomar en cuenta desde el principio la posibilidad de que su estrategia cambie. Sin embargo, pocos emprendedores piensan de esa manera.
Además de eso, el nivel de innovación es elevado en esas empresas que ya registraron más de 3.000 patentes en el segmento de ASR; sin embargo, “muchas incertidumbres” todavía rodean el valor de las nuevas tecnologías, observan los autores. En parte, eso se debe a que todas las empresas afirman tener un 99% de precisión, por lo tanto es difícil escoger las verdaderas vencedoras. Forman parte de esas innovaciones potencialmente disruptivas tecnologías de software; identificación de palabras, que se ocupa en identificar palabras claves en lugar de capturar todas las palabras para el descifrado del discurso, y reconocimiento libre de gramática semejante al usado por Vlingo.
Hsu, Marx y Gans hicieron un seguimiento del desarrollo de 579 startupsinnovadoras de ASR de capital cerrado durante aproximadamente seis décadas, dando prioridad a sus estrategias de comercialización. ¿Ellas se lanzaron solas al mercado o cooperaron con sus rivales de mayor tamaño otorgando licencias de su tecnología o aceptando ser adquiridas? ¿Ellas permanecieron fieles a su estrategia inicial o cambiaron de estrategia poco tiempo después? ¿Cuáles son las implicaciones de eso para las empresas consolidadas, que tal vez vieran con cautela y temor las nuevas tecnologías?
Según el estudio, un 60% de las empresas comenzaron compitiendo en el mercado, mientras un 38% cooperaron con las líderes de mercado. Las otras 2% adoptaron una estrategia híbrida. Un quinto de las startups introdujeron o adoptaron desde pronto tecnologías basadas exclusivamente en software, identificación de palabras o reconocimiento de gramática libre de contexto, las tres innovaciones investigadas por los autores. Todas comenzaron con una innovación, sin embargo más tarde incorporaron más de una. Por ejemplo, el Voice Control Systems comenzó con identificación de palabras y añadió varios años después un enfoque exclusivo en el software, observa el estudio.
Los investigadores descubrieron que quienes adoptaban desde el principio la tecnología disruptiva tenían menos posibilidades de cooperar con empresas ya existentes, solamente un 21% lo hacían, frente a un 36% de las startupscuyo negocio estaba basado en tecnologías existentes. Pero los que adoptaban desde el principio la tecnología disruptiva tenían mayor probabilidad de cambiar de una estrategia competitiva a otra cooperativa: un 12,7% lo hicieron, frente a un 7,8% entre los que no trabajaban con tecnologías disruptivas. (El cambio de estrategia cooperativa a competitiva no registró un cambio significativo entre los dos grupos).
De desvalido a ganador
Pero la trayectoria hacia el éxito para una tecnología disruptiva no se da sin algunos baches. De hecho, los autores dicen que las tecnologías disruptivas, al principio, tienen un rendimiento inferior al de las tecnologías existentes antes de, finalmente, superarlas a medida que la innovación mejora. Por ejemplo, cuando surgió la unidad de disco de 5,25 pulgadas, su capacidad era menor, la velocidad de acceso era también menor y, además de eso, era más cara que las unidades de disco de 8 pulgadas. Ese pobre rendimiento hizo que los fabricantes de microcomputadores, en un primer momento, la rechazaran. Pero a medida que la unidad de disco menor mejoraba, acabó dominando el mercado.
Lo mismo ocurrió con la industria de reconocimiento de voz. Hsu, Marx y Gans midieron el rendimiento de las empresas de ASR usando el tamaño del vocabulario, en lugar de recurrir a la precisión, ya que todas dicen ser igualmente precisas. Por las mediciones de los autores, mientras más palabras y frases una tecnología de ASR era capaz de identificar, mejor era su rendimiento. El estudio descubrió que las startups con tecnología disruptiva en potencia tenían la mitad del tamaño del vocabulario inicial de las empresas ya establecidas y, por eso, su rendimiento era inferior. Y al igual de lo que ocurrió en el mercado de unidad de disco, las líderes de mercado la rechazaron inicialmente.
Pero una innovación realmente disruptiva acaba avanzando más tarde, observan los investigadores. Los autores analizaron el rendimiento financiero de startups de ASR disruptiva y lo compararon con las rivales que usaban la tecnología existente. Las nuevas empresas tuvieron, inicialmente, pocas ventas por empleado, sin embargo, al final, sobrepasaron a la competencia. “Por lo tanto, parece que las tecnologías disruptivas de ASR, aunque inicialmente tuvieran un rendimiento inferior, acabaron mejorando con el tiempo”, observaron los investigadores. El punto esencial para las startupsdisruptivas es tomar en cuenta desde el principio la posibilidad de que su estrategia cambie. Sin embargo, pocos emprendedores piensan de esa manera, observa Marx. Con frecuencia, su idea de cambio estratégico significa construir múltiples versiones de su producto para ver cuáles de ellas prefieren las personas. Algunas empresas acaban, por último, cambiando a una estrategia de cooperación, pero sólo después de que hayan “tropezado con ella”, dice Marx.
Consejo para empresas establecidas
Hsu añade que el estudio se distancia de los principios del movimiento de la “startup eficiente”, según el cual las empresas principiantes reciben continuamente feedback de los consumidores a medida que desarrollan productos o servicios. En lugar de eso, los autores reconocen que una innovación disruptiva tal vez no cuente con amplio apoyo del público en un principio debido a su novedad. “La cosa se vuelve más complicada cuando se intenta hacer algo radical”, dice él. Por lo tanto, la startup necesita ganar credibilidad comercializando su tecnología. “[Con eso] es como si usted dijera a las empresas existentes: ‘No somos nosotros sólo los que estamos hablando; lo que tenemos es real’”, dice Hsu. “Ahora, todos están llamados a conversar”.
Desde el punto de vista de las empresas ya existentes, hay razones legítimas para rechazar una nueva tecnología. Si su rendimiento fuera débil, la empresa no tiene por qué adoptarla, a menos que haya mejoras. Además de eso, si la innovación es realmente diferente, la empresa ya consolidada tendría que evaluar sus sistemas y operaciones para adoptarla. Eso significa costes elevados de integración, lo que es una razón más para la cautela con las innovaciones. Pero los líderes de mercado estarían dispuestos a hacer cambios si una nueva tecnología es capaz de probar que es realmente disruptiva y que los beneficios a largo plazo valen la pena, observan los investigadores.
Está claro que las empresas ya existentes podrían verse tentadas a montar laboratorios de innovación internos propios para la promoción de tecnologías disruptivas. Sin embargo, es difícil identificar un vencedor: “En realidad, eso es muy difícil”, observa Marx. “Usted tiene que prever más o menos el futuro. Lo que estamos diciendo es que no es preciso prever el futuro. Tal vez haya 30startups por ahí haciendo experiencias con tecnologías disruptivas o potencialmente disruptivas. Por lo tanto, se puede adoptar la estrategia de esperar para ver lo que sucede” hasta que se produzca una sacudida en el mercado, y ahí entonces licenciar o adquirir la tecnología vencedora.