jueves, 27 de junio de 2013

Cinco formas de proteger su carrera de los robots

    Por MATTHEW LYNN

Vea cualquier película clásica de ciencia ficción, y el futuro es invariablemente presentado como un lugar lleno de robots útiles y trabajadores, ocupados con labores domésticas, mientras los seres humanos pasan el rato mezclando cócteles y gozando de la vida. Qué curioso, nada de eso se materializó. Más bien, todos parecemos estar trabajando más duro que nunca, pegados a nuestros teléfonos inteligentes y al correo electrónico.
Sin embargo, los avances en inteligencia artificial son tan rápidos y tan significativos que los robots podrían por fin incursionar en la vida cotidiana. ¿Por ejemplo? GoogleGOOG +0.39% está trabajando intensamente en su auto sin conductor. Samsung lanzó una aspiradora robótica. Al mismo tiempo, los robots y las máquinas están aprendiendo rápidamente cómo realizar operaciones quirúrgicas sencillas, procesar documentos legales básicos, enseñarle a personas a hablar idiomas extranjeros e incluso escribir artículos (aunque no tan bien como los humanos, agrego velozmente).
En un nuevo libro llamado Robot Futures, Illah Reza Nourbakhsh, el profesor de robótica en la Universidad Carnegie Mellon, imagina un futuro cercano donde grandes áreas de los empleos tradicionales serán ocupadas por máquinas.
Agence France-Presse/Getty Images
Un robot les sirve arroz a clientes de un restaurante en China.
Y un informe de este mes realizado por el Instituto Global McKinsey sostuvo que la automatización del trabajo que requiere conocimientos y la robótica avanzada estaban entre las tecnologías clave que están transformando la economía global.
"A medida que más tareas de trabajadores con conocimientos se pueden realizar con máquinas, es posible que algunos trabajos se vuelvan completamente automatizados", aseguró. En tanto, los avances en robótica, "podrían hacer que sea práctico usar robots en lugar de trabajo humano en más actividades de manufactura así como en más empleos de servicios".
La velocidad con que esto ocurra está por verse. Las tecnologías no siempre avanzan con la misma velocidad que esperan sus promotores más entusiastas.
Y sin embargo está claro que uno de los motivos por los que los empleos fabriles han disminuido tan rápidamente en todas las economías desarrolladas no es solamente la competencia de la mano de obra más barata en China, sino también que los robots se han hecho cargo de muchas de las tareas que la gente solía hacer en fábricas. Son más fiables, no piden aumentos de salario, y no cuestionan las decisiones del jefe.
Si puede suceder en la manufactura, también puede ocurrir en muchos trabajos de servicios. Los robots sin dudas podrán conducir camiones y camionetas mejor que las personas, y podrían ser capaces de enseñar, argumentar o escribir mejor también.
No es muy sorprendente que la gente se está empezando a preocupar por su carrera. Las máquinas inteligentes tienen el potencial de causar estragos en ocupaciones que hoy parecen relativamente seguras y bien pagas. ¿Es posible proteger su carrera del auge de los robots en el futuro? A continuación, cinco sugerencias para comenzar.
Primero, que es bastante evidente, es crear los robots. Los miembros de un movimiento obrero anti tecnología en la revolución industrial en Inglaterra comenzaron a destruir las tejedoras mecánicas que los estaban dejando sin trabajo. Su punto era válido: habían trabajado mucho para desarrollar habilidades que ahora eran inservibles.
Pero les hubiera ido mejor aprendiendo a fabricar las tejedoras nuevas. Había mucho dinero de por medio en la creación de las máquinas que echaron a andar la revolución industrial. Igualmente, se podrán ganar fortunas fabricando los robots, y otra fortuna con su reparación, provisión de piezas de repuesto y reciclaje de modelos viejos.
Segundo, enfóquese en la alta calidad. Aunque quizás los robots vayan en busca de su trabajo, y aprenderán rápidamente cómo hacerlo de manera más económica que un ser humano, tomará mucho más tiempo para que lo puedan hacer mejor. El escáner automatizado en los cajeros les permite a los supermercados cobrar precios más baratos. Pero no es preferible al cajero controlado por una persona. La gente está dispuesta a pagar por el servicio humano, y mientras mejor sea ese servicio, más dispuestos estarán a hacerlo por más tiempo.
Tercero, sea creativo. Las computadoras y los robots avanzados están mejorando todo el tiempo. Es casi seguro que eliminarán grandes áreas en profesiones como derecho, medicina, ingeniería y contabilidad, que requieren la habilidad de memorizar, procesar y aplicar mucha información compleja.
Sin embargo, les tomará mucho más tiempo ser auténticamente creativos. Los doctores computarizados podrían tener problemas para identificar enfermedades nuevas, u ofrecer consejos adecuados para quienes sufren de cáncer. Los abogados robots quizás no identifiquen nuevos juicios o precedentes que pueden transformar su argumento, o encontrar argumentos que establezcan vínculos emocionales con un jurado. Mientras más innovador sea su trabajo, y mientras más creativa sea la aplicación de sus habilidades, más fácil será defender su carrera.
Cuarto, incursione en nuevas industrias. La economía nunca es un juego se reduce cero. Conforme mueren industrias viejas, surgen nuevas. ¿Quién sabía que necesitábamos redes sociales, o teléfonos en los que pudiéramos jugar? Esas son industrias grandes que no existían ni hace una década, y en otra década surgirán otras tantas. Es cierto, los robots se pondrán al ritmo con el tiempo. Pero si usted es lo suficientemente rápido puede mantener su ventaja.
Quinto, entretenga a los robots. A medida que surge la verdadera inteligencia artificial, como seguramente ocurrirá, habrá muchos R2D2 (Arturito, el robot de La guerra de las galaxias) con tiempo y probablemente dinero en sus manos. Al igual que ellos pueden hacer cosas por nosotros, nosotros podemos hacer cosas para ellos. Aprenda a enseñarles. U ofrézcales asesoría de carrera. O simplemente cuénteles chistes. Vender cosas para robots será una industria enorme.
Lo importante es recordar que a medida que las carreras viejas son aplastadas por la tecnología, se abrirán nuevas. Pero la gente que consiga las oportunidades nuevas no será necesariamente la misma gente que pierda las anteriores; serán las personas que trabajen duro y sean lo suficientemente inteligentes para mantenerse en la delantera.
—Matthew Lynn es un periodista financiero que viven en Londres. Es autor de 'Bust: Greece, the Euro and the Sovereign Debt Crisis', y escribe libros de aventura bajo el nombre Matt Lynn.

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